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#Túnez

#Túnez

Tras el derrocamiento del presidente Zine el-Abidine Ben Ali, consecuencia de las históricas protestas del 2011, la situación de los/as DDH comenzó a mejorar sustancialmente. Han sido muy significativos el retiro de los impedimentos legales a la labor de los/as DDH y los avances en la adopción de una legislación en materia de derechos humanos. Muchos DDH que habían sido perseguidos/as por el régimen de Ben Ali hallaron oportunidad de participación política viable, entre otros, Moncef Marzouki quien fue elegido presidente interino.

Túnez aprobó una ley electoral pluralista para la elección de una nueva Asamblea Constituyente y ratificó el Estatuto de Roma, convirtiéndose así en un estado parte de la Corte Penal Internacional. Se promulgaron decretos ley que permiten mayor libertad de asociación, la formación legítima de organizaciones políticas, que legalizaron 106 partidos políticos anteriormente proscriptos, y libertad de reunión pacífica. Sin embargo, sigue habiendo varias dificultades, y existe el riesgo de que algunos de los avances logrados puedan ser menoscabados.

Los avances en cuanto a la libertad de expresión permanecen más limitados que los de libertad de asociación y reunión. El nuevo Código de prensa, que tenía como intención liberalizar el ambiente para los periodistas y fortalecer la libertad de expresión, mantiene las disposiciones relativas a difamación penal. También sigue en vigencia el delito de distribución de "información falsa", disposición que el régimen anterior utilizó a menudo para procesar a defensores/as de derechos humanos.