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#Irán

#Irán

La esperanza de reforma política en Irán surgió cuando el presidente Hassan Rouhani asumió el poder en el 2013 y decenas de figuras de la oposición política y defensores/as de derechos humanos recuperaron la libertad. Sin embargo, prevalecen todavía las violaciones a los derechos a la libre expresión, asociación, reunión pacífica y circulación.

Los defensores/as de derechos humanos y periodistas fueron arrestados, detenidos y procesados en juicios parciales. Los/as DDH siguen siendo amenazados de muerte y son objeto de hostigamiento y arresto y detención arbitraria; se les niega la fianza o les imponen condiciones muy extremas. Los/as DDH son también sometidos a vigilancia sistemática y sus familiares son tomados como blanco. Los periodistas han sido flagelados por criticar al gobierno.

El hostigamiento judicial es una de las prácticas más comunes utilizadas para silenciar a los/as DDH y a las voces independientes. Es habitual que se utilicen acusaciones expresadas en forma vaga como "actuar contra la seguridad nacional", "propaganda contra el régimen" o "enemistad hacia Dios". Muchos/as son condenados en ausencia de sus abogados, sobre la base de "confesiones" conseguidas bajo torturas. En varios casos el tomar como blanco a los/as DDH está ostensiblemente relacionado con su afiliación religiosa presunta o real.

Los/as DDH que se hallan detenidos/as son maltratados, confinados a celdas de aislamiento, se les niega tratamiento médico y la visita de sus familiares y forzados a confesar bajo coacción los presuntos delitos cometidos.