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Robert Molina

DDH

Robert Molina es un defensor de derechos humanos y líder indígena del pueblo Kokonuko, que hace parte de la Asociación de Cabildos Genaro Sánchez y del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), en la frontera con Colombia. Desde joven ha servido a su comunidad en el Cauca, primero como comunero y conductor de servicio público, apoyando mingas, asambleas y procesos político-organizativos, y luego asumiendo responsabilidades en el liderazgo de su comunidad y en la Guardia Indígena como eje de la gobernabilidad y protección del territorio Kokonuko. Su defensa de derechos humanos se orienta a la defensa del territorio, de los derechos colectivos y de la vida.

Entre 2017 y 2018, Robert Molina fue coordinador local de la Guardia Indígena del resguardo Kokonuko, impulsando proyectos comunitarios para la consolidación de la Guardia integrada por hombres, mujeres, niñas, niños y mayores nombrados por la Asamblea Comunitaria. En 2017 fue autoridad indígena del resguardo, fortaleciendo la educación propia, la Guardia Indígena y la aplicación del derecho indígena en un contexto de profunda ausencia estatal y reconfiguración del conflicto armado. Su labor ha incluido acciones humanitarias como la búsqueda de personas desaparecidas, acompañamiento a víctimas de secuestro y desplazamiento, protección de sitios sagrados y apoyo a movilizaciones y mingas nacionales por los derechos de los pueblos indígenas.

De octubre de 2018 a diciembre de 2021 se desempeñó como Coordinador de las Guardias Indígenas del CRIC dentro del programa de defensa de la vida y los derechos humanos. Desde este rol impulsó procesos de formación en identidad cultural, espiritualidad, autonomía y derechos humanos, acompañando a guardias indígenas en los once pueblos que integran el CRIC, y también en procesos de formación en Ecuador y Perú en defensa territorial y gobernabilidad. En esos años, la reconfiguración del conflicto armado, el avance del narcotráfico y la minería ilegal agravaron los riesgos para las comunidades que Robert acompaña, con amenazas, atentados, reclutamiento, desplazamientos y ataques directos contra la Guardia Indígena, frente a lo cual Robert acompañó misiones humanitarias y acciones de protección comunitaria.

Como consecuencia de su liderazgo, Robert Molina ha sido objeto de múltiples amenazas, extorsiones y señalamientos por parte de distintos grupos armados, así como grupos paramilitares y del crimen organizado. Estas agresiones han buscado intimidarlo a él y a su familia, y debilitar los procesos de guardia indígena, generando graves afectaciones psicológicas, culturales y comunitarias, y poniendo en riesgo su vida y la de otros defensores. A pesar de ello, continúa luchando a través de la Guardia Indígena como un actor colectivo que promueve decisiones comunitarias y defensa de los derechos humanos y de la naturaleza.

Por delegación del CRIC en en el marco de acuerdos con organizaciones del Movimiento Indígena en Ecuador, desde el año 2023 Robert ha dado acompañamiento a nacionalidades indígenas de la Amazonía ecuatoriana, como A’i Cofán, Siekopai, Waorani, Kichwa, Shuar y Siona, en procesos de formación de liderazgos y guardias indígenas para la defensa del territorio, la vida, los derechos humanos y el fortalecimiento de la identidad cultural y espiritual. Con su caminar, Robert reafirma la resistencia ancestral del pueblo Kokonuko, sosteniendo que defender el territorio, la cultura y la autonomía indígena es un compromiso con la vida, la dignidad y la existencia de los pueblos.