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21 Junio 2018

En menos de un mes siete defensores de derechos humanos fueron asesinados en Guatemala

Entre el 9 de mayo de 2018 y el 4 de junio de 2018, siete líderes indígenas y defensores de derechos humanos fueron asesinados en Guatemala. Dichos defensores se dedicaban a la protección de sus territorios ancestrales frente a las actividades de empresas energéticas nacionales e internacionales.

Luis Marroquín, Florencio Pérez, Alejandro Hernández, Francisco Munguía y Juan Xol Can eran miembros del Comité de Desarrollo Campesino – CODECA), organización de derechos humanos dedicada a promover el derecho a la tierra y desarrollo rural de las comunidades indígenas en Guatemala, a través de la participación social, incidencia en políticas públicas, y participación en programas inclusivos para reducir la vulnerabilidad de las comunidades indígenas. CODECA ha criticado abiertamente las actividades de la compañía energética Energuate, especialmente la falta de distribución de energía eléctrica en Guatemala después de la privatización de este servicio público, que afecta severamente a las comunidades indígenas y campesinas establecidas en áreas rurales. Los defensores de derechos humanos han promovido la nacionalización de la energía eléctrica a través de medidas colectivas y permanentes.

Ramón Choc y Mateo Chamam eran miembros del Comité Campesino del Altiplano – CCDA, organización dedicada a las promoción del desarrollo rural de las comunidades campesinas en Guatemala para mejorar sus condiciones de vida, a través de programas que tengan como objetivo crear igualdad y participación en procesos sociales, económicos, culturales y políticos. CCDA ha denunciado los avances por parte de finqueros y terratenientes en la apropiación de territorios ancestrales pertenecientes a comunidades indígenas, así como también ha solicitado continuamente el desarrollo de políticas inclusivas dirigidas a procurar el desarrollo rural. En 2017, CCDA reportó 12 desplazamientos forzados de familias indígenas y campesinas.

Todos los defensores eran indígenas y trabajaban pacíficamente por la defensa de sus territorios ancestrales frente a la presencia y amenazas de compañías y finqueros. Igualmente, todos los asesinatos (con excepción del de Luis Marroquín) se llevaron a cabo en zonas rurales. Los perpetradores no han sido identificados y las familias de los defensores de derechos humanos temen que sus asesinatos queden impunes.

El 2 de mayo de 2018 el Presidente de Guatemala, Jimmy Morales, expresó que Codeca era una organización criminal durante un acto público, solo unos días después varios miembros de esta organización fueron asesinados. Por su parte, Energuate ha llevado a cabo campañas de desprestigio en contra de CODECA por casi una década, señalando a ciertos miembros de la organización como “enemigos locales” del desarrollo. Los últimos siete años, Energuate y EEGSA (Empresa Eléctrica de Guatemala S.A – perteneciente a un consorcio colombiano) han presentado varias denuncias penales en contra de miembros de CODECA por delitos que nunca pudieron comprobar. Igualmente el Ex-presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, se refirió a CODECA como un cáncer social en varias oportunidades. En 2012, Pérez Molina creó una fiscalía especial, que se caracterizó por criminalizar sistemáticamente a miembros de CODECA a través de la imputación de delitos contra el hurto de fluidos.

En Guatemala, solo pocos ataques a defensores de derechos humanos son investigados e incluso menos llegan a sancionar a los perpetradores. El clima de impunidad en cuanto a violaciones de derechos humanos aumenta el riesgo que enfrentan las personas defensoras de derechos humanos, especialmente aquellas y aquellos que viven área remotas, son más vulnerables a sufrir ataques. Las personas defensoras de derechos humanos operan en un contexto hostil, donde se produjeron mas de 483 ataques solo en 2017, según reportes publicados por organizaciones de derechos humanos locales. (1) La mayoría de estos ataques se produjeron en contra de personas defensoras de los derechos de los pueblos indígenas y sus territorios ancestrales.

Front Line Defenders condena fuertemente los asesinatos de los defensores de derechos humanos Luis Arturo Marroquín, Florencio Pérez, Alejandro Hernández, Francisco Munguía, Juan Xol Can, Ramón Choc y Mateo Chamam, ya que se cree que dichos asesinatos se llevaron a cabo debido a la la labor de derechos humanos que ellos realizan. Front Line Defenders expresa su preocupación por la criminalización, asesinatos, ataques y campañas de difamación en contra de los integrantes de CODECA y CCDA. Le solicitamos respetuosamente a las autoridades que garanticen, bajo cualquier circunstancia, que las personas defensoras de derechos humanos en Guatemala puedan realizar sus actividades de defensa y promoción de derechos humanos sin miedo a sufrir represalias y libre de restricciones.

(1) UDEFEGUA. Informe Anual sobre la situación de las personas defensoras de derechos humanos en Guatemala. Publicado en abril de 2018. Disponible en: http://udefegua.org/documentacion/graficas/graficas-2017