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3 Diciembre 2020

Front Line Defenders hace un llamamiento al fin de las amenazas y ataques contra las defensoras y defensores de los derechos de las personas trabajadoras sexuales (DDTS) y anuncia dos próximos informes sobre DDH en riesgo

En solidaridad con los defensores y defensoras de derechos humanos y socias feministas del consorcio Count Me In! (¡Cuenta conmigo!) consortium y su campaña Counting Sex Workers In! Campaign (¡Contando con las personas trabajadoras sexuales!, Front Line Defenders ha hecho un llamamiento al fin de las amenazas y los ataques contra las defensoras y defensores de los derechos de las personas trabajadoras sexuales y ha anunciado el próximo lanzamiento de dos informes que documentan los riesgos, las amenazas y el trabajo que realizan estos/as DDH para salvar vidas.

Count Me In! es una iniciativa conjunta liderada por Mama Cash que incluye al Fondo Paraguas Rojo (RUF por sus siglas en inglés) liderado por personas trabajadoras sexuales, la Asociación para los Derechos de las Mujeres y el Desarrollo (AWID por siglas en inglés), CREA, Just Associates (JASS) y el Fondo de Acción Urgente - África (que representa a su fondos hermanos en los EE. UU. y América Latina). La plataforma de género holandesa WO = MEN es un socio estratégico para el lobby y la incidencia. El Ministerio de Asuntos Exteriores de los Países Bajos seleccionó al movimiento Count Me In! como socio estratégico en su marco de políticas de Diálogo y Disidencia.

Front Line Defenders ha apoyado, documentado y dado visibilidad previamente al trabajo de las defensores y defensores de los derechos de las personas trabajadoras sexuales así como a los riesgos a los que se enfrentan mediante llamados urgentes, declaraciones, presentaciones del Examen Periódico Universal, artículos de opinión por parte de nuestro personal de investigación, la revista digital Cypher, campañas nacionales e internacionales, eventos públicos y a través de colaboraciones con redes de medios de comunicación como Guardian, NPR y RTE. Front Line Defenders ha trabajado en solidaridad con las/os DDTS a través de sus diversos programas de protección que incluyen subvenciones para la seguridad, protección digital, pasantías de descanso y recuperación, evaluación de riesgos y planificación de seguridad, a los coordinadores y coordinadoras regionales de protección y la Plataforma de Dublín para los Derechos Humanos.

Las defensoras y defensores de los derechos de las personas trabajadoras sexuales protegen los derechos de sus comunidades a vivir libres de violencia y discriminación, a acceder a la salud, la vivienda, la justicia y el empleo; a reunirse, organizarse, congregarse y a promover el cambio1 2 Su trabajo sobre derechos humanos incluye dar respuesta a las emergencias, forjar lazos comunitarios, hacer incidencia en los centros de detención, organizar formaciones sobre derechos humanos, promover la reforma policial, la planificación en materia de seguridad, el asesoramiento legal y de salud, ofrecer ayuda en las prisiones y promover el acceso a la justicia para las personas que han sobrevivido a algún tipo de abuso de derechos humanos.

Informe 2021: Defensoras y defensores de los derechos de las personas trabajadoras sexuales en riesgo

Front Line Defenders publicará a principios de 2021 el primer informe global que documentará los riesgos, las amenazas y las necesidades de protección de las defensoras y defensores de los derechos de las personas trabajadoras sexuales. El informe presenta estudios de caso, testimonios, análisis de seguridad y solicitudes de protección de estas personas recopilados durante los viajes de investigación colaborativa realizados por el equipo de investigación de Front Line Defenders y los/as DDH. Entre 2017 y 2020, Front Line Defenders entrevistó a más de 300 DDTS y miembros de dicha comunidad en más de una decena de países.3

El próximo informe documenta las amenazas y ataques que se producen contra DDH como resultado directo de su activismo. Sitúa el trabajo de las/os DDTS dentro de los marcos, conceptos y el lenguaje típicos de las normas y estándares internacionales de derechos humanos, a fin de visibilizar aún más su trabajo como DDH y permitirles un mayor acceso a los servicios y mecanismos de protección para los/as DDH.

Asimismo, el informe documenta cómo sus actividades de derechos humanos benefician no solo a las personas que se identifican como trabajadoras sexuales, sino también a aquellas que fueron forzadas u obligadas a vender sexo en contra de su voluntad. Esto incluye actividades de derechos humanos tales como: negociar el acceso a los prostíbulos, capacitaciones sobre cómo acceder a los mecanismos de justicia y denunciar experiencias de violencia, identificar necesidades de atención médica, minimizar los daños, crear vínculos con los gerentes del establecimiento y generar confianza, dar respuesta a emergencias y defender la libertad de movimiento y la libre elección de empleo para quienes deseen dejar el trabajo sexual.

“En las misiones de investigación en Tanzania, Kirguistán, Myanmar y El Salvador, el equipo de investigación de Front Line Defenders habló con más de 300 defensores y defensoras y miembros de las comunidades sobre los riesgos, las amenazas y las necesidades de protección de las personas trabajadoras sexuales que se convierten en defensoras visibles de los derechos humanos. El informe concluye que puede demostrarse que la mayor parte de la violencia perpetrada contra estas personas constituyen actos de represalia por su activismo." - Meerim Ilyas, directora adjunta de protección, Front Line Defenders.

COVID-19: Dando respuesta a las necesidades inmediatas de los defensores y defensoras

Cuando comenzó la pandemia de la COVID-19, las/os DDTS se encontraban entre las personas más afectadas, y los planes de presentación de informes se retrasaron por respeto a la capacidad de los/as DDH socios. Durante la crisis, Front Line Defenders elaboró ​​un nuevo informe de respuesta a la crisis que documenta el impacto de la pandemia entre los defensores y defensoras de los derechos de las personas LGBTI y trabajadoras sexuales.4

“Las/os DDTS han seguido haciendo su trabajo crucial y vital durante la pandemia de la COVID-19 ante las inmensas amenazas a su salud física y psicológica. Además de la defensa de los derechos humanos y del trabajo de respuesta a las emergencias, están cubriendo las carencias humanitarias de Gobiernos corruptos así como las respuestas discriminatorias a la pandemia. Ahora más que nunca es importante reafirmar nuestros llamamientos para poner fin a los ataques contra los defensores y defensoras marginados que realizan un trabajo vital en el terreno". - Andrew Anderson, director ejecutivo de Front Line Defenders

Informe de diciembre 2020: Defensores y defensoras de los derechos de las personas LGBTI y las trabajadoras sexuales en riesgo durante la COVID-19

Front Line Defenders, en colaboración con la revista The Advocate, lanzará este informe de respuesta a la crisis la semana del 13 de diciembre, antes del Día Internacional para poner fin a la violencia contra las personas trabajadoras sexuales, el 17 de diciembre.

Tanto el propio virus como la respuesta del Estado a la pandemia han afectado a las comunidades queer, de las personas trabajadoras sexuales y de aquellas económicamente marginadas, empeorando los sistemas actuales de injusticia de clase, género, sexual y racial. La inseguridad económica y el aumento de la violencia contra las personas LGBTI y las trabajadoras sexuales ha tenido un impacto directo en la seguridad de los/as DDH. A medida que aumenta la necesidad de dar respuesta a emergencias peligrosas, los/as DDH se enfrentan a cada vez más riesgos de arresto, ataques físicos y traumas psicológicos.

En el informe se documentan: redadas en los hogares de DDH durante las cuales los atacantes agredieron sexualmente a miembros de la comunidad sin techo que se habían refugiado con los/as DDH; arrestos masivos en las oficinas de las organizaciones de defensa de los derechos LGBTI; desalojo de hogares familiares; cierre de clínicas médicas dirigidas por DDH; acoso sexual y detenciones de DDH transgénero en puntos de control de seguridad establecidos para limitar el movimiento social; difamación homofóbica y transfóbica calificando a los/as DDH de propagadores/as de la COVID-19 y traumas psicológicos severos por su incapacidad para dar respuesta de forma plena a las muchas necesidades urgentes de sus comunidades.

“Las defensoras y defensores de los derechos de las personas trabajadoras sexuales son objeto de difamaciones, arrestos y ataques debido a sus dos identidades: como persona trabajadora sexual y como DDH. Las amenazas y riesgos asociados a una identidad magnifican a la otra y, sin embargo, también es en esta doble identidad donde nos dicen que encuentran sus mayores fortalezas. Nuestros próximos informes documentan no solo los enormes riesgos a los que se enfrentan, sino también las estrategias que utilizan estas personas para proteger a sus comunidades. Los casos y testimonios trascienden las narrativas de una población victimizada y sexualizada que emplea tácticas de supervivencia ad hoc, y explora una gama más amplia y matizada de sistemas de protección creativos, metódicos e interseccionales diseñados e implementados por algunos de los defensores y defensoras más marginados y resilientes del mundo". - Erin Kilbride, coordinadora de investigación y visibilidad, Front Line Defenders

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1 Front Line Defenders ha utilizado el término defensoras y defensores de los derechos humanos de las personas trabajadoras sexuales porque así es como se identifican.

2 Informes, Front Line Defenders entiende que las personas trabajadoras sexuales son adultas que reciben dinero o bienes de forma regular u ocasional a cambio de servicios sexuales consensuados. Al establecer cualquier definición práctica de trabajo sexual, persona trabajadora sexual o defensora o defensor de los derechos de las personas trabajadoras sexuales, Front Line Defenders respeta el hecho de que muchos términos relacionados con el comercio sexual sean objeto de críticas continuas por parte de DDH de estas mismas comunidades. Dichos cambios en el lenguaje deben ser respetados y adoptados por la comunidad internacional, cuando proceda y en consulta con las defensoras y defensores.

3 En cuatro misiones de investigación en Tanzania, Kirguistán, Myanmar y El Salvador, el equipo de investigación visitó al menos cuatro regiones por país y entrevistó entre 25 y 35 DDTS en cada una. Front Line Defenders también entrevistó a entre 20 y 40 miembros más de la comunidad en cada país, para diferenciar entre los riesgos a los que se enfrentan las personas trabajadoras sexuales que son activistas visibles y aquellas que no se identifican como activistas (o lideresas comunitarias, trabajadoras comunitarias, educadoras o defensoras). Se llevaron a cabo consultas y entrevistas adicionales con DDTS en Túnez, Estados Unidos, Irlanda, Tailandia, Malaui, República Dominicana, Indonesia, Zimbabue y Suazilandia.

4 Entre abril y agosto de 2020, Front Line Defenders realizó entrevistas remotas a defensores y defensoras de los derechos de las personas LGBTI y las trabajadoras sexuales en México, Perú, Ecuador, Tanzania, Uganda, Hungría, El Salvador, Malaui, Zimbabue, Suazilandia, Sri Lanka e Indonesia, quienes afirmaron enfrentarse a más riesgos físicos, económicos, legales y psicológicos relacionados con su activismo por los derechos humanos durante la COVID-19.