Taller de trabajo seguridad (Espanol)
Viernes, el 12 de septiembre de 2003: Medidas prácticas de seguridad
ONGs están completamente conscientes de su falta de vigilancia en las áreas de las medidas de riesgo y protección y de todas maneras requieren herramientas y entrenamiento.
En este sentido el proyecto del manual de PBI ha sido muy bienvenido. Sin embargo, su presentación ha sido demasiado general para poder evaluarlo bien.
Sería necesario poder usar y practicar este manual. No obstante, fue sugerido que el manual también debería contener ejemplos concretos.
1. Falta de consciencia y de entrenamiento
Muchas pruebas de testigos mostraron la falta de consciencia frente a la seriedad de riesgos potenciales: Muy a menudo medidas precautorias son tomadas después de un ataque o de la matanza de un colaborador (p. ej. en Venezuela se cambiaron horarios y viajes después de la matanza de un miembro de la ONG). No obstante, estas medidas frecuentemente son inconsistentes, limitadas o insuficientes - muchas veces debido a la falta tanto de información como de instrucción.
Las experiencias descritas han mostrado una amplia variedad de medidas aplicadas de "bullying" y de vigilancia (periodistas falsos etc.). También han mostrado cómo la muerte de un defensor muy frecuentemente ha sucedido debido al relajamiento de la atención o a la negligencia en cuanto a medidas básicas de prudencia.
2. Problemas de capacidad y de recursos
Una de las principales razones mencionadas para explicar esta situación es la falta de capacidad y de recursos:Es un asunto que las ONGs no saben resolver porque requiere tiempo y recursos. Además se precisan cierta consciencia y preocupación para las cuales "no hay sitio" en una agenda que ya está repleta. Por ello hay una inmensa necesidad de entrenamiento y de herramientas prácticas.
Para hacer frente a estas situaciónes también es preciso desarrollar solidaridad entre las ONGs y obtener apoyo para los ciudadanos lo cual es una manera importante para luchar juntos contra compañas ideadas para desacreditarlas.
Fueron subrayadas las limitaciones y dificultades de acceder a la protección internacional via embajadas: El tiempo que las embajadas necesitan para verificas la identidad de defensores puede resultar fatal.
3. Diferentes niveles de protección
Durante de discusión, dos actitudes frente a la cuestión de seguridad resaltaron:
- Un nivel "técnico" para saber cómo frustrar el uso de tecnologías avanzadas usadas en la vigilancia de defensores.
- Un nivel "de día a día", el cual a menudo es el más peligroso, representa la esencia de las intervenciones.
Aunque los desarrollos técnicos son dignos de mencionar y requieren medidas apropiadas (quarto blanco etc.), PBI ha subrayado que el 80 por ciento de las medidas de vigilancia y de control todavía son tradicionales. También ha sido mencionado que es más fácil adoptar medidas técnicas de protección que dedicar 30 minutos a la semana a la organización de seguridad de cada equipo y practicar a diario la vigilancia en lo cual el factor humano juega un papel fundamental. Ha sido resaltado que hay que evitar una "obsesión o paranoia técnica" que lleva a que la gente se olvide de precauciones diarias.
- Las "medidas precautorias" de la CIDH:
La importancia de las medidas contribuidas por la Comisión Internacional ha sido recordada tanto como la existencia de la "Unidad de Defensores" en el corazón de la Comisión. Consiste de tres miembros y ha obtenido bastante experiencia en cuanto al tema.
4. Seguridad del entorno de la víctima
Durante el debate, la necesidad de asegurar la protección del entorno del defensor en un sentido más amplio surgió.
- Víctimas, testigos o familias de víctimas
El trabajo de ONGs se basa principalmente en los testimonios de víctimas y/o de gente que asistía a víctimas. Los últimos, los testigos y las familias también requieren protección.
Aquí de nuevo el problema principal que enfrentan ONGs es de índole geográfico y económico.
- La familia y la gente cercana al defensor
También es importante asegurar la seguridad de la familia y de la gente cercana al defensor. Efectivamente son las autoridades mismas que aseguran que la combinación de la esfera privada y de la actividad pública se convierte en una medida de presión en y de control de defensores. Las necesidades en cuanto a medidas de entrenamiento y de protección en la vida cotidiana de toda la familia son enormes.