Uno de los defensores de derechos humanos principales de Indonesia, Munir, murió hace seis meses durante un vuelo a Amsterdam en la línea aérea estatal Indonesia, Garuda. Una autopsia reveló una dosis fatal de arsénico en el sistema del activista. Debido a los esfuerzos de los colegas de Munir y la presión internacional, al final de año pasado el gobierno indonesio aprobó un equipo de investigación independiente para trabajar junto a la investigación de policía. Pero el progreso ha sido lento. Para más información y una oportunidad de tomar medidas, consulten http://action.humanrightsfirst.org/campaign/munir3?source=ga_adv