Desde el 18 de mayo del 2007, el edificio donde se encuentra la sede del National Council of Liberties (CNLT) en Túnez, ha permanecido rodeado día y noche por un importante número de policías, que impide el ingreso al lugar del personal. El CNLT fue efectivamente cerrado luego de la misión conjunta que realizaran Human Rights First y Front Line en Túnez, del 20 al 24 de mayo del 2007, con el fin de evaluar la situación de los derechos humanos en ese país. 