En la semana en que un teniente coronel destituido y 14 soldados fueron condenados por el asesinato de diez agentes del grupo de elite de la policía antinarcóticos en una emboscada, sale a la luz un nuevo informe de Front Line, donde se documentan ataques a defensores/as de los derechos humanos, sindicalistas, periodistas y jueces, lo que ilustra claramente la magnitud del vínculo entre las fuerzas de seguridad, los grupos paramilitares y los traficantes de droga. “Pese al aparente éxito de la desmovilización de grupos paramilitares, las matanzas y desapariciones de defensores/as de los derechos humanos continua de manera regular”, declaró Mary Lawlor, Directora de Front Line, quien presidió la misión. “Muchos grupos paramilitares que tienen vínculos con las fuerzas de seguridad siguen operando”, agregó. 