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Rusia: amenazas de muerte y hostigamiento contra Larisa Dorogova, defensora de los derechos humanos, y su hijo

Preocupa seriamente a Front Line la información sobre que Larisa Dorogova, defensora de los derechos humanos, ha recibido amenazas de muerte y que Khadzimurat Dorogov, su hijo, fue víctima de secuestro y malos tratos. Larisa Dorogova es abogada de derechos humanos y se desempeña, desde el 2003, en la defensa de los derechos de la comunidad musulmana en Rusia.  Read More

Los/as defensores/as de derechos humanos en la Federación Rusa han sido objeto de actos de acoso, vigilancia, violaciones a sus derechos a la libertad de expresión, asociación y reunión, ataques violentos, persecución judicial, detenciones arbitrarias, malos tratos, torturas, desapariciones forzadas y asesinatos.

De acuerdo con el informe de la Relatora Especial de Naciones Unidas sobre la Situación de los Defensores de Derechos Humanos en la Federación Rusa, muchas ONG que trabajan dentro de Rusia “están involucradas en actividades que no están exclusivamente enfocadas en los derechos humanos. Entre aquellas que trabajan con un enfoque específico de derechos humanos, muchas hacen frente a asuntos como la guerra en Chechenia, la ley de reclutamiento, el servicio civil alternativo, temas de refugio, de minorías, las condiciones de detención, la reforma legal, el nacionalismo y la xenofobia, y la tortura”. En enero de 2006, una nueva ley que restringe severamente las actividades de las ONG que operan en Rusia fue aprobada, la cual le permite al Ministro de Justicia monitorear las actividades y el financiamiento de las ONG, y que les da a las autoridades un alto grado de control sobre proyectos relacionados con los derechos humanos. En octubre de 2006, entró en vigencia una ley sobre el registro o el re-registro de las ONG internacionales que obliga a la organización a seguir un proceso burocrático que, según se cree, representa un intento de el Kremlin por limitar la influencia de estas organizaciones y disuadir a otras de establecerse en Rusia. Tanto Amnistía Internacional como Human Rights Watch fueron forzadas a cerrar temporalmente sus oficinas en Rusia, aparentemente porque sus documentos de registro estaban incompletos. Las ONG locales que critican las políticas gubernamentales y denuncian violaciones a los derechos humanos son objeto de acoso judicial, estigmatización y corren incluso el riesgo de ser clausuradas. Personas críticas a la situación de derechos humanos en Rusia, especialmente, quienes han denunciado las políticas del gobierno ruso frente al conflicto en Chechenia, han denunciado haber sido seguidas por las autoridades estatales, y han sido víctimas de persecución judicial, actos de intimidación, ataques violentos, desapariciones forzadas y asesinatos. Los periodistas independientes son particularmente vulnerables, y varios de ellos han sido asesinados en años recientes, incluyendo a Anna Politkovskaya en octubre de 2006. La libertad de reunión también ha sido restringida y las manifestaciones pacíficas han sido prohibidas o reprimidas violentamente. En mayo de 2006, se evitó que se llevara a cabo la marcha del Orgullo Gay. Los/as defensores/as de los derechos de las personas LGBTI son objeto de discriminación y abuso. Un clima de impunidad prevalece en Rusia para quienes han cometido graves violaciones a los derechos humanos, mientras los/as defensores/as y las familias de las víctimas que buscan llevar ante la justicia a los perpetradores de esos crímenes son perseguidos.