Filipinas
Casos Activos
El ambiente en el que desarrollan su trabajo los/as defensores/as de derechos humanos en Filipinas ha sido descrito por la Relatora Especial de la ONU sobre Defensores como "particularmente peligroso". Las ejecuciones extrajudiciales, los atentados y secuestros se han intensificado en medio de un clima de impunidad. En particular, los/as defensores/as que trabajan en las áreas de derechos de la mujer, pobreza urbana, derechos de trabajadores y campesinos son blanco de los ataques, al igual que periodistas y defensores/as que son críticos de los militares o han mostrado alguna simpatía frente al movimiento comunista.
La Relatora Especial de la ONU asegura que "los/as defensores/as en Filipinas se encuentran activos en áreas como pobreza urbana, derechos de los campesinos y de los pequeños propietarios, sindicalismo, organizaciones estudiantiles y de profesores, derechos de las personas con algún tipo de discapacidad, derechos de niños y jóvenes, asistencia legal y lucha por los derechos ambientales. Muchos sacerdotes, líderes de iglesias y abogados también están involucrados en la promoción y protección de los derechos humanos". Algunos/as defensores/as han sido puestos en riesgo debido a las acusaciones de líderes militares y civiles según las cuales ellos/as hacen parte de la insurgencia comunista o son "enemigos del Estado". Los/as defensores/as han sido objeto de acosos y vigilancia por parte de las fuerzas de seguridad, amenazas, detenciones arbitrarias, malos tratos y torturas mientras se encuentran en custodia policial, prolongados períodos de detención, desapariciones y ejecuciones extrajudiciales. Existen temores de que las actividades de derechos humanos serán regidas en el futuro por el ampliamente discutido proyecto de ley antiterrorista (Ley de Seguridad Humana) presentado en febrero de 2007.
