Hacia a una mejor seguridad y protección para las mujeres defensoras de los derechos humanos

Es importante reconocer que las mujeres defensoras constituyen una gran variedad de mujeres enfrentadas a diferentes problemas, con diferentes antecedentes y que requieren diferentes soluciones. El punto más importante a tener en cuenta es que, en cualquier situación determinada, las mujeres son defensoras de los derechos humanos que pueden identificar problemas y encontrar soluciones apropiadas. Para que así sea, es necesaria una mayor participación de las mujeres, un adecuado enfoque de cuestiones de seguridad específicas para el género y una formación adecuada cuando sea necesario.

Una participación mayoritaria de mujeres:
En pocas palabras, esto significa asegurar una mayo participación de mujeres junto a hombres en la toma de decisiones, poniendo las cuestiones de seguridad de las mujeres en la agenda, y situando a las mujeres en igualdad con los hombres en la toma de medidas de seguridad. Es importante incluir las experiencias y opiniones de las mujeres y asegurarse de que las mujeres definan normas y procedimientos de seguridad, al igual que observar su desarrollo y evaluarlos.

Asegurarse de tratar las necesidades de seguridad y protección específicas de género:
Al igual que con otras necesidades de seguridad, es muy importante en toda organización o grupo defensor asignar responsabilidades para tratar con la violencia de género y con los riesgos de seguridad de las defensoras. Las personas responsables de la seguridad deberán tener un buen conocimiento de las necesidades específicas de las mujeres defensoras. En ocasiones quizás sea necesario asignar a otra persona que pueda aportar un conocimiento y percepción específicos para esto. Por ejemplo, una persona podría ser responsable de la seguridad, pero la organización decide más tarde designar a otra persona con experiencia práctica y teórica para manejar la violencia de género. En este caso, ambas personas deberían trabajar conjuntamente para asegurar que todos los procedimientos de seguridad funcionen sin dificultad y respondan a las diferentes necesidades de la gente.

Formación:
La formación de todas las personas que trabajan en una organización de derechos humanos es un elemento clave para mejorar la seguridad y protección y debería incluir el generar conciencia sobre las necesidades específicas de las mujeres defensoras.

EN RESUMEN:
las diferencias en las necesidades de seguridad de las mujeres están relacionadas a los diferentes papeles, los diferentes tipos de amenazas y a las diferentes situaciones (tales como la detención, el trabajo de campo, etc.). El propósito es poder desarrollar respuestas sensibles a la violencia de género contra las mujeres y demás defensoras.

Como comentario adicional, la violencia de género tiene recibir insuficiente atención. La conciencia general sobre la violencia de género en la organización o grupo puede ayudar a que la gente hable sobre amenazas o incidentes de género específicos. Los trabajadores dispuestos a colaborar pueden también actuar como “puntos de acceso” para que mujeres y hombres que quieran buscar soluciones a las amenazas o violencia vinculados al género contra ellos u otras personas pertenecientes a la organización o comunidad.