Cuadro 4: Prevenir un ataque directo: resultados esperables de las actuaciones de protección
Prevenir un ataque directo - resultados esperables de las actuaciones de protección
1. Cambios en el comportamiento del atacante: disuadir a los atacantes mediente el incremento el coste potencial de un ataque. Confrontar y reducir las amenazas (actuando directamente contra el origen de la amenaza, o contra cualquier acción desde ese origen)
2. Cambios en el cumplimiento de la Declaración de la ONU sobre los defensores por parte de las autoridades responsables : disuadir a los atacantes aumentando la probabilidad de actuación por parte de las autoridades para proteger a los defensores o castigar a los autores de un ataque. Confrontar y reducir las amenazas (actuando directamente contra el origen de la amenaza, o contra cualquier acción desde ese origen)
3. Reducir la posibilidad de ataque: Reducir la exposición del defensor, mejorar su entorno de trabajo, manejar el estrés y el miedo adecuadamente, desarrollar planes de seguridad, etc. Reducir vulnerabilidades, aumentar capacidades
Cuando se es objeto de una amenaza y se quiere reducir el riesgo asociado a ésta, es importante actuar – no sólo contra la propia amenaza, sino que también sobre las vulnerabilidades y capacidades más cercanamente vinculadas a la amenaza. Cuando estamos sometidos a grandes presiones y queremos actuar con la mayor rapidez, a menudo actuamos sobre las vulnerabilidades de fácil solución o las más accesibles, en vez de hacerlo sobre las más relevantes para la amenaza en cuestión.
Ten Cuidado: Si el riesgo de ataque es elevado (es decir, si la amenaza es inminente, y tienes varias vulnerabilidades y pocas capacidades), no tiene sentido centrarse en las vulnerabilidades o capacidades para reducir el riesgo, porque cambiarlas requiere tiempo. Si el riesgo es muy elevado (cuando un ataque directo y severo es inminente) tan sólo es posible evitarlo de tres modos:
1. Confrontando la amenaza con inmediatez y efectividad, si se sabe que puedes lograr un resultado inmediato y específico que prevendrá el ataque. (Normalmente es muy difícil estar seguro de que se obtendrá un resultado inmediato y efectivo, porque las reacciones requieren su tiempo, y el tiempo es muy valioso en estos casos).
2. Procurar no exponerse en absoluto(por ejemplo, escondiéndose o abandonando la zona temporalmente ).
3. Otra opción sería la de solicitar una protección armada, asumiendo que haya una disponible (inmediata), y que esto podría disuadir al presunto atacante y no incrementa la situación de peligro del defensor a medio o largo plazo (en la práctica, es muy difícil que se cumplan estos tres requerimientos en la protección armada). En ocasiones, tras una presión nacional o internacional, el Gobierno decide ofrecer escoltas armados al defensor; en estos casos, el aceptar o rechazar la escolta podría determinar el grado de responsabilidad estatal en la seguridad de los defensores, pero aunque el defensor no acepte los escoltas armados un Gobierno no puede bajo ningún concepto declararse exento de sus obligaciones. Las empresas privadas de seguridad pueden representar un mayor riesgo si están vinculadas informalmente a las fuerzas de Estado (véase Capítulo 9). En lo referente a la posesión de armas por parte de los defensores debemos señalar que éstas suelen resultar inefectivas en un ataque organizado, y además pueden colocar a los defensores en una situación de vulnerabilidad puesto que el Gobierno podría utilizarlo como justificación para atacarles bajo pretexto de lucha antiterrorista o insurgencia.
Resulta mucho más fácil manejar las situaciones de amenaza que pueden conducir a un ataque cuando otros actores relevantes se implican y trabajan conjuntamente, por ejemplo, con un sistema judicial operativo; redes de apoyo (nacionales e internacionales) que puedan presionar a las autoridades responsables, ; redes sociales (dentro de las organizaciones o entre ellas), redes personales y familiares, ONU/fuerzas internacionales de pacificación, etc.