En resumen

En resumen, de cara a reducir el riesgo a niveles tolerables – es decir, para proteger – es necesario:

  • Reducir las amenazas;
  • Reducir los factores de vulnerabilidad;
  • Aumentar las capacidades de protección.

El riesgo es un concepto dinámico que varía con el tiempo y con los cambios en la naturaleza de las amenazas, las vulnerabilidades y las capacidades. Por ello el riesgo debe ser evaluado periódicamente, sobretodo cuando varíe el entorno de trabajo, las amenazas o las vulnerabilidades. Por ejemplo, las vulnerabilidades también pueden aumentar si un cambio en el liderazgo coloca a un grupo de defensores en una situación más débil que la anterior. El riesgo aumenta drásticamente en el caso de una amenaza presente y clara.. En este caso, no es adecuado intentar reducir el riesgo aumentando las capacidades, porque toma su tiempo.

Ciertas medidas de seguridad tales como la formación jurídica o las barreras protectoras, podrían reducir el riesgo al disminuir los factores de vulnerabilidad. Sin embargo, estas medidas no hacen frente a la fuente principal del riesgo, es decir las amenazas, ni tampoco a la voluntad de perpetrarlas, sobre todo en situaciones donde los perpetradores saben que probablemente no serán castigados. Todas las intervenciones importantes en la protección deberían por lo tanto concentrarse en reducir las amenazas, además de reducir las vulnerabilidades y aumentar las capacidades.

Un ejemplo: Un pequeño grupo de defensores trabaja en una ciudad en temas relacionados con la propiedad de la tierra. Cuando su labor empieza a afectar a los intereses de un terrateniente local reciben una clara amenaza de muerte. Si se aplica la ecuación de riesgo a la situación de seguridad, se comprobará que el riesgo que corren estos defensores es muy elevado, sobretodo debido a la amenaza de muerte. Si se pretende reducir ese riesgo seguramente éste no sea el momento adecuado para empezar a cambiar las cerraduras de la puerta de la oficina (porque el riesgo no está relacionado con un robo en la oficina), ni tampoco para comprarle un teléfono móvil a cada defensor (aunque la comunicación sea un factor importante para la seguridad seguramente no resultaría suficientemente efectivo si alguien intentara asesinar a un defensor). En este caso, la estrategia más relevante sería la de trabajar en red y generar respuestas políticas para confrontar directamente la amenaza (y si esto pareciera poco efectivo a corto plazo, tal vez la única forma de reducir el riesgo de forma significativa sea disminuir la exposición de los defensores, alejándolos por un tiempo - la capacidad de trasladarse a un lugar seguro es también una capacidad).

Las vulnerabilidades y las capacidades, al igual que algunas amenazas pueden variar según el sexo y la edad. Por lo tanto Es importante ajustar la información de las valoraciones de riesgo también a estas variables.