Temor por la seguridad de defensor de los derechos humanos kurdo iraní
Sherko Jihani, corresponsal de la agencia de noticias turca Euphrat, en Mahabad y miembro de la Human Rights Organization of Kurdistan (HROK) [Organización por los Derechos Humanos en Kurdistán] fue arrestado el día 27 de noviembre. Está detenido incomunicado en lugar desconocido y en riesgo de torturas y malos tratos.
Jihani fue arrestado en Mahabad, Kurdistán, al noroeste de Irán. Se dice que fue interrogado sobre el haber formado un comité de investigación con el fin de objetar el secuestro, el 8 de enero de 2006, de Sarveh Komkar (Kamkar), una activista por los derechos humanos, y por haber otorgado entrevistas a medios extranjeros sobre el asesinato del activista kurdo Showan (Shivan) Qaderi en manos de las fuerzas de seguridad iraníes, en julio del 2005. Desde 1999, Sherko Jihani fue arrestado y detenido en nueve oportunidades, en las que supuestamente fue torturado y sufrió malos tratos.
Sherko Jihani realizó una huelga de hambre en protesta por su arresto del 30 de noviembre. Su familia lo visitó en la Prisión Central Mahabad, sin embargo, dos días más tarde fue trasladado de Mahabad y no se conoce su nuevo destino. Los informes denuncian que le ha sido negada asistencia legal.
Front Line considera que Sherko Jihani esta bajo arresto solamente debido a su trabajo por la promoción y protección de los derechos humanos, en particular los derechos de libertad de expresión y opinión, libertad de reunión y de asociación.
Front Line hace un llamado a las autoridades iraníes a liberar de manera inmediata e incondicional a Sherko Jihani y a asegurar que el tratamiento que reciba mientras esté en custodia cumpla con las condiciones descriptas en los “Principios Básicos para el Tratamiento de los Prisioneros, adoptados por la Asamblea General, resolución 45/111 del 14 de diciembre de 1990”. Asimismo, Front Line solicita a las autoridades a tomar medidas para asegurar que, todos los defensores de los derechos humanos kurdos en Irán, que se hallan desarrollando su tarea legítima en materia de derechos humanos, puedan operar libres de toda restricción y hostigamiento.