Posted 2012/8/14

Carta abierta de la familia de Nabeel Rajab, defensor de los derechos humanos bahreiní

Nabeel RajabNabeel Rajab

Carta abierta de la familia de Nabeel Rajab, defensor de los derechos humanos bahreiní actualmente en prisión tras ser hallado culpable en un caso acusado de enviar tweets.

Mi nombre es Sumaya Rajab, esposa del reconocido defensor de los derechos humanos bahreiní Nabeel Rajab, actualmente detenido en Bahréin. Escribo esta carta en mi nombre y en el de nuestro hijo Adam y nuestra hija Malak para instar a Usted(es) a utilizar su influencia y actuar con rapidez para garantizar la libertad de mi esposo de forma inmediata y sin condicionamientos.

El gobierno bahreiní ha fabricado una serie de casos contra Nabeel para vengarse por sus actividades por los derechos humanos. Recientemente fue condenado como consecuencia de los tweets que envió, en los que critica al Primer Ministro, quien ocupa ese cargo desde hace 42 años. Todos saben que Nabeel ejerció su derecho a la libertad de expresión al enviar esos tweets, la que está garantizada en todos los pactos internacionales de derechos humanos. Otros casos iniciados contra Nabeel tienen relación con sus críticas a las fuerzas de seguridad y al uso excesivo que hacen de la fuerza y la tortura, y también con sus llamados a protestar pacíficamente a través de las redes sociales. El derecho a reunión para exigir los derechos civiles está garantizado por la legislación bahreiní.

Nabeel, mi esposo, es un destacado activista de los derechos humanos bahreiní y responsable del Centro de Derechos Humanos Bahreiní, director del Gulf Centre for Human Rights y miembro del Consejo Asesor para Medio Oriente y Norte de África de Human Rights Watch. Asimismo, es vicepresidente de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH). Nabeel ha trabajado por los derechos humanos durante 20 años y ha ocupados importantes puestos en varios países.

Al comenzar lo que se conoció como la primavera árabe, Nabeel inició varias actividades pacíficas para apoyar el derecho de los pueblos a decidir su propio destino. Esto sucedió al mismo tiempo que ocurría la revolución en Bahréin en febrero de 2011, en la que se exigía el derecho legítimo del pueblo de Bahréin a la democracia, la justicia social y al fin de la corrupción. Nabeel comenzó una campaña en las redes sociales para apoyar los derechos del pueblo bahreiní, terminar con la corrupción y revelar las violaciones a los derechos humanos, a la vez que intentó exponer el papel del régimen gobernante en Bahreín en estas violaciones. Nabeel se convirtió en uno de los más destacados activistas en las redes sociales, especialmente en Twitter. En la actualidad tiene más de 166.000 seguidores de todo el mundo y ha viajado por el planeta y se ha reunido con varios funcionarios internacionales tanto en Occidente como en el Medio Oriente y con funcionarios de organizaciones e instituciones dedicadas a los derechos humanos para exponer las violaciones perpetradas por el régimen y buscar las formas posibles para poner fin a las violaciones y a la impunidad. Nabeel y su equipo del BCHR tuvieron éxito al sacar a la luz las mentiras del régimen ante el resto del mundo. En consecuencia, el régimen bahreiní ha manipulado a unas autoridades judiciales politizadas para que fabriquen casos contra él para encarcelarlo y poner fin a sus influyentes actividades.

Las fuerzas de seguridad bahreinís atacaron su hogar en varias oportunidades y arrojaron gas lacrimógeno dentro de la casa para presionarlo tanto a él como a su familia. Esta, incluyendo a sus hijos y su madre anciana, han sufrido problemas respiratorios en más de una ocasión como consecuencia de esos gases. Todo lo ocurrido dentro del domicilio quedó documentado en grabaciones de vídeo y a través de declaraciones internacionales emitidas en dichas ocasiones. El régimen ha dificultado mucho la posibilidad de trabajar para Nabeel y arruinó su actividad comercial. Nuestros hijos son hostigados en la escuela y yo, su esposa, fue despedida de mi trabajo después de una campaña de hostigamiento, de modo que el régimen se aseguró que el único ingreso que tenía Nabeel cesase. Nabeel fue arrestado e interrogado en varias ocasiones por sus críticas al régimen y también por sus llamados a las protestas pacíficas. Desde la prisión ha formulado declaraciones en las que rechaza todos los cargos fabricados y se niega a comparecer ante la corte ya que el sistema judicial de Bahréin carece de toda independencia y transparencia. Decenas de organizaciones regionales e internacionales de derechos humanos han dado a conocer declaraciones exigiendo la libertad inmediata de Nabeel Rajab y que termine todo hostigamiento hacia él y hacia nuestra familia y que también se le permita a trabajar libremente en sus actividades independientes de derechos humanos, pero el régimen bahreiní no ha respondido a estos llamados.

Actualmente, Nabeel Rajab está detenido en la prisión central Jaw en condiciones durísimas, que reflejan el deseo de venganza del régimen bahreiní. Está alojado en una celda sucia infestada de insectos, sin ventilación pese a las altas temperaturas. Fue aislado de otros prisioneros políticos y alojado con delincuentes comunes. Los reclusos no están autorizados a hablar con él, con excepción de las dos personas que las que comparte la celda. Le niegan acceso a atención médica pese a que sufre de eczema, hipertensión y arritmia cardíaca. Además, en varias ocasiones y para presionarlo, las autoridades de la prisión le negaron acceso a sus medicamentos. Contrariando el reglamento de las prisiones bahreinís, como familia hemos sido hostigados al solicitar autorización para visitarlo y las respuestas siempre se demoran. Además, a diferencia de lo que ocurre con otros detenidos, es traído a la sala de visitas esposado.

Nosotros, como familia de Nabeel Rajab, le rogamos y rogamos a las Naciones Unidas y a todas las organizaciones e instituciones internacionales de derechos humanos que exijan a las autoridades bahreinís que liberen a Nabeel Rajab, que pongan fin a los abusos contra él y contra nuestra familia y que se le permita llevar adelante sus actividades por los derechos humanos tal como está garantizado por todos los pactos internacionales. También hacemos responsable a la comunidad internacional de la protección de las libertades y los derechos humanos en Bahréin y de trabajar para poner fin a las violaciones a los derechos humanos del pueblo bahreiní, y especialmente de los defensores y defensoras, como es el caso de Nabeel Rajab.

Confiamos en que consideren nuestro pedido y que puedan ver que el silencio de algunos gobiernos occidentales ante las graves violaciones de los derechos humanos en Bahréin se traducirá en que el pueblo bahreiní perderá su confianza en ustedes y en los principios a los que se refieren. El pueblo bahreiní no puede comprender el silencio de la comunidad internacional ante las violaciones que tienen lugar en Bahréin mientras que sí acciona para resolver violaciones en otras regiones del mundo. La libertad y el respeto por los derechos humanos son el único camino hacia la construcción de un futuro promisorio para todos los pueblos, sin excepción, y en Bahréin esperamos construir un estado fundado en la justicia y la igualdad de todo el pueblo bahreiní sin excepción.

Bahréin, 11 de agosto de 2012.

Sumaya Rabaj, esposa del activista Nabeel Rajab; Adam Rajab, hijo del activista Nabeel Rajab; Malak Rajab, hija del activista Nabeel Rajab