México: el Padre Alejandro Solalinde Guerra, defensor de los derechos humanos, víctima de hostigamiento e intimidación
Recientemente, el Padre Solalinde Guerra, defensor de los derechos humanos, ha sido objeto de actos de hostigamiento e intimidación como consecuencia directa de sus actividades en defensa de los derechos humanos. El Padre Solalinde es el director del Albergue del Migrante Hermanos en el Camino de la Esperanza y coordinador de la Zona Sur de la Dimensión Pastoral de la Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal Mexicana. El Albergue del Migrante ofrece alimentación, hospedaje y asesoría legal a los miles de personas migrantes que transitan por la ciudad de Ixtepec, Oaxaca rumbo hacia los Estados Unidos de América. Durante los últimos dos años, el Albergue ha denunciado múltiples casos de corrupción de funcionarios gubernamentales municipales, estatales y federales, así como prácticas de secuestro de personas migrantes.
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El 19 de enero de 2010, el Padre Solalinde acudió al Penal de Juchitán para su visita semanal en la que da apoyo espiritual a los internos. Durante la visita, se enteró de que se ofrecía una recompensa por su asesinato y se le preguntó por qué no perdonaba a los tres policías involucrados en el asalto a un grupo de migrantes a finales de diciembre de 2009. En el incidente de diciembre de 2009, oficiales de la policía municipal de Juchitán presuntamente robaron aproximadamente dos mil pesos mexicanos de un grupo de siete migrantes centroamericanos y los amenazaron con una pistola. El día después del incidente, el Padre Solalinde acompañó a dos de las víctimas al palacio Municipal para denunciar el incidente. Las víctimas identificaron a los oficiales policiales involucrados. Desde entonces, el Padre Solalinde ha denunciado varios actos de hostigamiento en su contra.
El 11 de enero de 2010, los migrantes que habían presentado la denuncia en diciembre y el Sr. Alberto Donis, secretario del Albergue, acudieron al palacio Municipal para dar seguimiento a su caso. De regreso, fueron seguidos por tres individuos, uno de ellos subiendo al mismo autobús por la puerta trasera y los otros dos por la puerta delantera. Los hombres se identificaron como miembros de la Policía Judicial del Estado de Oaxaca y pidieron las identificaciones de los migrantes y de Alberto Donis. Posteriormente, intentaron bajar a los migrantes del autobús. Uno de los oficiales policiales dijo conocer a los migrantes y mencionó sus nombres y direcciones en sus países de origen. El Padre Solalinde llegó a la escena quince minutos después y sacó una fotografía de uno de los agentes de la policía que más tarde fue identificado como el comandante de la policía Municipal de Juchitán. Posteriormente, denunciaron el incidente ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos y ante el subprocurador del Istmo. A lo largo de los años, el Albergue del Migrante Hermanos en el Camino de la Esperanza ha sido el objeto de actos de intimidación, hostigamiento y amenazas en repetidas ocasiones. El 11 de julio de 2009, un grupo de hombres, supuestamente vinculado con una banda de delincuencia organizada denominada “Los Zetas”, allanó el Albergue y amenazó a uno de los veinte migrantes hondureños que buscaban refugio en el albergue para que entregara a seis de sus compañeros cuando llegaran a la comunidad de Medias Aguas, municipio de Sayula, Veracruz, o de lo contrario le matarían. Durante los días que siguieron, individuos no identificados, supuestamente pertenecientes a “Los Zetas”, allanaron el albergue en varias ocasiones en busca de migrantes con la intención de raptarlos.
En junio de 2008, un grupo de aproximadamente cincuenta personas de la localidad, entre ellos catorce agentes de la policía municipal, allanó el Albergue del Migrante y presuntamente amenazó con incendiar el edificio si no se cerraba en un plazo de 48 horas. Además, varios miembros del personal que trabaja en el Albergue han recibido amenazas de muerte durante los últimos años.
Hasta el momento las autoridades no han adoptado medidas para proteger el Albergue, tampoco a los migrantes ni al personal, y no han identificado a los autores de los incidentes de allanamiento en 2009 ni de las amenazas de muerte recibidas por personal del Albergue.
Front Line considera que el Padre Alejandro Solalinde Guerra es el blanco de estos actos de hostigamiento e intimidación como resultado de sus actividades en defensa de los derechos humanos, en particular, de los derechos de los migrantes en México. Front Line expresa su profunda preocupación por la integridad física y psicológica del Padre Alejandro Solalinde Guerra así como por la de sus colegas en el Albergue del Migrante Hermanos en el Camino de la Esperanza.