Sahara Occidental: carta de agradecimiento de Aminatou Haidar dirigida a individuos y organizaciones, entre ellas Front Line, y de regreso en su hogar

Publicado el 2010/01/05
Aminatou Haidar

En el regreso a su hogar en Sahara Occidental, luego de 34 días de huelga de hambre, Aminatou Haidar hizo llegar la siguiente carta de agradecimiento a Front Line y a las muchas organizaciones internacionales e individuos que apoyaron su causa. “Finalmente, la batalla ha finalizado tal como lo esperábamos, y la nave triunfal de la solidaridad ha anclado junto a la patria saharaui”.

Carta de agradecimiento de Aminatou Haidar

“Durante este viaje, Aminatou fue simplemente una persona débil solicitando ayuda, una víctima golpeada por manos traicioneras que implementaron decisiones injustas que la depositaron en el corazón de quienes no la conocían, tornándola una víctima en un agitado océano de ingratitudes, trampas y conspiraciones, o para ser más específicos, un espacio donde los sentimientos fueron –a todas luces- atropellados.

Una mujer como yo, que está exhausta luego de sufrir lo indecible en los campos secretos de detención marroquíes, por el sadismo y la cobardía de los torturadores, que no tuvo otra opción que reunir las fuerzas que le quedaban para decir no.

No a la persistente represión de personas inocentes.

No a los ataques a defensores/as de los derechos humanos saharauis.

No a sus juicios cargados de acusaciones de inteligencia falsas de la corte militar marroquí y sus encarcelaciones en una soledad que deprime.

No al abandono a prisioneros/as de conciencia saharauis, que mueren en silencio en las prisiones marroquíes debido a enfermedades peligrosas y crónicas.

No a más de 30 años de tragedia que transformaron los sueños de mi pueblo en pesadillas, separados por la diáspora y el destino de cientos de víctimas de desaparición.

Es cierto que la expresión de las dolencias de mi cuerpo puede haber generado preocupación, pero es el verdadero amor de mi vida, mientras que el avión aterrizada en el aeropuerto de Lanzarote, el que me llevó por el camino de la dignidad y la firmeza en mi decisión, además de la fidelidad de todos quienes todavía recuerdan los momentos que compartimos sufriendo torturas, en celdas de la cárcel o ante los tribunales, momentos que desbordan con los valores nobles de la humanidad, que sembraron en nuestros corazones la generosidad, la fraternidad y el altruismo.

En esos mismos momentos es que hago pública mi decisión de comenzar una huelga de hambre en el aeropuerto, se armó la plataforma de apoyo a Aminatou Haidar para apoyar mi regreso a casa. Esos mismos momentos vuelven a mi mente colmados de nuevos significados, que afirman que no hay fronteras que puedan detener el fluir de los sentimientos nobles y hermosos que llegaron desde todos los países, cruzando continentes para honrar al ser humano Aminatou, para honrar su condición de madre y honrar en ella los valores y principios del pueblo saharaui.

¡Oh! qué poderosos fueron esos momentos, con su simbolismo contundente, qué cálidos fueron, como la calidez del afecto de la maternidad y el cariño de la patria, momentos que expresan los significados más hermosos que puede tener la vida.

Ustedes me brindaron los medios para resistir, ustedes me sostuvieron en mi refugio, me abrazaron al transitar esta terrible experiencia y fortalecieron mi esperanza para poder sobrevivir.

Jamás me permitieron sentir que luchaba sola, y abrieron mis ojos a nuevos horizontes, hacia una visión de los valores de la humanidad que trasciende todas las formas de aislamiento y fanatismo; una visión que no reconoce la relevancia de lo individual a menos que enriquezca la herencia de la humanidad, porque las culturas y religiones –en toda su diversidad- pueden ser utilizadas en pro de la tolerancia, la amistad y la coexistencia entre los pueblos.

Cualquiera que haya acompañado la amplia movilización internacional que ustedes iniciaron y mantuvieron a paso firme para apoyar mi retorno sin condicionamientos a mi patria, Sahara Occidental, se encontrará con que la respuesta internacional prueba, otra vez, que los pueblos que creen en el ser humano y que respetan los valores de la justicia y los derechos humanos pueden imponer e implementar sus elecciones.

Quiero aprovechar la oportunidad de la llegada del Año Nuevo, 2010, para desearles éxito, salud y paz.

Deseo nombrar a todos los miembros de la Plataforma; Robert Kennedy Foundation, las asociaciones de apoyo al pueblo saharaui en Europa, en los EEUU, en África, en Australia, en Latinoamérica y en Asia; a los laureados con el Premio Nobel, los/las abogados/as, doctores/as, artistas, actores/actrices, cineastas, escritores/as, profesores/as y estudiantes de las universidades;

las organizaciones internacionales de derechos humanos tales como Amnistía Internacional, Human Rights Watch y Front Line;

Cuerpos internacionales tales como la Organización de las Naciones Unidas, el Alto Comisionado por los Derechos Humanos de la ONU, el Alto Comisionado para los Refugiados de la ONU, el Parlamento Europeo, el Parlamento español, el Parlamento portugués, los movimientos de mujeres, los sindicatos, los partidos políticos, municipalidades de España, Italia y otros lugares, los medios de comunicación españoles y argelinos y todos los medios de comunicación libres del mundo que ayudaron a dejar entrar un rayo de luz en la oscuridad de la propaganda marroquí, y a todas las comunidades saharauis, especialmente en Lanzarote y el pueblo español en Lanzarote.

A todos ellos/ellas y a todos/todas los/las que me he olvidado de mencionar les pido disculpas, y les envío mis felicitaciones por nuestro éxito colectivo en esta batalla y por mi retorno triunfal.

Deseo hacerles llegar a todos/todas mi gratitud, en mi propio nombre y en el del pueblo saharaui, el que ahora está orgulloso de cómo se ha extendido el círculo de quienes los apoyan y que esperan que se ejerza más presión en Marruecos para que se libere a los 7 activistas saharauis que están encarcelados en la prisión de Sale, y a todos/todas los/las prisioneros/as de conciencia que están alojados en las demás prisiones marroquíes, y para que se conozca la verdad sobre el destino de las víctimas de desaparición, mientras que se espera el cumplimiento de su solicitud para ejercer el derecho a la autodeterminación mediante un referéndum regular, justo y libre.

Finalmente, deseo de corazón que el 2010 sea un año de paz, respeto por los valores humanos y victoria para la legalidad internacional”.

Aminatou Haidar, defensora de los derechos humanos saharaui