Posted 2012/1/10

Belarús: Comunicado ante la sentencia dictada al Sr. Ales Bialiatski, defensor de los derechos humanos

Ales BialiatskiAles Bialiatski

El día 24 de noviembre de 2011, el Sr. Ales Bialiatski, Presidente del Centro de Derechos Humanos “Viasna”, fue declarado culpable de “evasión impositiva a gran escala” por la Corte de Distrito de Pervomayski, Minsk.

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Ales fue condenado a cuatro años y medio de un estricto régimen de cárcel y a la confiscación de todas sus propiedades “incluyendo los bienes registrados a nombre de terceros”. La corte también multó al defensor al pago de 721 millones de rublos bielorrusos (aproximadamente USD 82.700) por presunta falta de pago de impuestos y 36 millones de rublos bielorrusos (aproximadamente USD 4.100) por costas del estado.

Con variados pretextos se negó la visa para ingresar a Belarús a varios observadores internacionales, entre ellos al Director Adjunto de Front Line Defenders, Andrew Anderson. Las personas que pudieron ingresar a la sala del juicio fueron filmados por individuos vestidos de civil y tomaron nota de la información de sus pasaportes en ocasión de cada audiencia.

La observadora del juicio en nombre de Front Line Defenders que asistió al proceso informó de la pobre preparación del caso de parte de la Fiscalía. Las autoridades de Belarus procesaron al destacado defensor de los derechos humanos en un caso de características puramente económicas.

La Fiscalía no probó el origen del presunto ingreso personal de Ales Bialitski, su monto exacto, o si el dinero provenía de cuentas de países occidentales transferidas a Belarús. El expediente penal contenía cartas anónimas, fotocopias y documentación presentada de forma inadecuada, aceptada como evidencia penal contraviniendo el Código de Procedimientos Penal de Belarús. Lo esencial en este caso, información sobre las cuentas del defensor en bancos de Lituania y Polonia, no fue presentada adecuadamente y no debería haber sido autorizada como evidencia.

Más aún, el Ministro de Justicia de Lituania envió una carta oficial al Ministro bielorruso declarando que la información transmitida no era correcta y que no debía ser utilizada como evidencia.

Además, tal como lo informó la observadora de Front Line Defenders, el expediente penal muestra que el caso fue iniciado por la KGB en noviembre de 2010 y que la solicitud oficial sobre la información de la cuenta bancaria de Ales Bialiatski fue enviada a Lituania y a Polinia después de una carta de la KGB. Esto prueba que las requisitorias a los bancos lituano y polaco fueron enviadas antes de la iniciación del caso penal, situación que viola las disposiciones de la Ley de Protección Legal y suma a la aceptación ilegal de la evidencia. Pese a todo esto, el Fiscal Público declaró que “la validez de los documentos financieros está más allá de toda dura. No es importante que no cuenten con sellos o firmas”.

“Este juicio fue una charada legal que intentó disfrazar la persecución política con acusaciones de cariz económico, con el fin de castigar al destacado y valiente defensor de los derechos humanos en Belarús, y obstaculizar la labor del Centro de Derechos Humanos “Viasna” que opera en ese país desde el año 1996”, declaró Andrew Anderson.

“Viasna” ha prestado ayuda a cientos de ciudadanos bielorrusos. El centro estuvo comprometido en una labor difícil y peligrosa, como lo fue el monitoreo de las elecciones, campañas por la abolición de la pena de muerte y brindar asistencia legal y financiera a las víctimas de persecución política.

No sorprende entonces que este caso penal, aparentemente apoyado en acusaciones económicas, haya sido iniciado por la KGB. Desde un principio, el trato dispensado a Ales Bialiatski (en la detención preventiva, medida desmesurada para un caso de delito económico, las numerosas negativas para liberarlo pese a las 8.000 cartas de garantía presentadas, el haberle negado la visita de sus familiares) dan cuenta del carácter político de su persecución.

Este veredicto constituye un intento por poner fin a la labor de “Viasna” y a amedrentar a los movimientos por los derechos humanos en Belarús. Manifestamos nuestra temor por la seguridad de todos/as nuestros/as colegas de “Viasna” y otras organizaciones de derechos humanos bielorrusas que continúan apoyando a las víctimas, pese al riesgo de persecución”.

Front Line Defenders solicita la libertad inmediata de Ales Bialiatski y que se anule su condena, ya que entendemos que el defensor ha sido victimizado por la única razón de su labor legítima por los derechos humanos.