Marruecos – Sahara Occidental: Amnistía Internacional exige investigación de presuntas torturas a defensores/as de los derechos

Publicado el 2009/05/21

En las vísperas del juicio a Yahya Mohamed El Hafed, defensor de los derechos humanos, ante la Corte de Apelaciones de Agadir, Aministía Internacional hace un llamado para que se realice una investigación exhaustiva y sin demoras sobre las presuntas torturas que han viciado este juicio en primera instancia. Particularmente, Amnistía Internacional urge a que las declaraciones supuestamente contaminadas por torturas –y no investigadas- no sean consideradas.

Texto Completo de la Declaración

AMNISTIA INTERNACIONAL. DECLARACIÓN PÚBLICA. 12 DE MAYO DE 2009

Marruecos/Sahara Occidental: investigación de presuntas torturas a defensor de los derechos humanos saharaui.

En las vísperas del juicio a Yahya Mohamed El Hafed, defensor de los derechos humanos, ante la Corte de Apelaciones de Agadir, Aministía Internacional hace un llamado para que se realice una investigación exhaustiva y pronta sobre las presuntas torturas que han viciado este juicio en primera instancia. Particularmente, Amnistía Internacional urge a que las declaraciones supuestamente contaminadas por torturas no sean consideradas.

Amnistía Internacional teme que el proceso contra Yahya Mohamed El Hafed pueda tener relación con sus actividades a favor de los derechos humanos en Sahara Occidental y su apoyo público al derecho de autodeterminación del pueblo de Sahara Occidental, tratándose así de un prisionero de conciencia, detenido por la sola razón de expresar estos puntos de vista. El defensor es miembro del Colectivo de Defensores de los Derechos Humanos Saharauis (Collective of Saharawi Human Rights Defenders – CODESA) y del Departamento Tan Tan de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos. CODESA vio impedida la realización de su congreso fundacional, el 7 de octubre de 2007, debido a que las autoridades locales de Laayoune se negaron a aceptar la presentación que realizaron sus miembros para autorizar la asamblea pública.

Yahya Mohamed El Hafed, quien actualmente lleva a cabo una huelga de hambre, fue sentenciado a 15 años de prisión, el 9 de octubre de 2008, con relación a las manifestaciones realizadas en Tan Tan contra la administración marroquí de Sahara Occidental. Otros ocho acusados, juzgados por la misma causa, fueron sentenciados hasta a cuatro años de prisión. Yahya Mohamed El Hafed fue arrestado el 29 de febrero de 2008, en su comercio de la ciudad de Tan Tan. Cuando fue trasladado hasta el cuartel central de la policía judicial en esa ciudad, denunció que había sido torturado con el fin de extraerle “confesiones”, sobre las cuales fue sentenciado más tarde.

En Tan Tan, dos días antes de su arresto, tuvieron lugar manifestaciones de protesta por parte de los miembros saharauis de la población, que solicitan el derecho del pueblo de Sahara Occidental a la autodeterminación, y durante las cuales un oficial de la policía resultó herido y finalmente murió. Amnistía Internacional no condona ningún acto de violencia. Sin embargo, deben conducirse investigaciones independientes e imparciales para identificar a los supuestos perpetradores del hecho, quien debe ser llevado ante la justicia, para un juicio justo. Esto incluye la prohibición de utilizar evidencia o declaraciones obtenidas mediante torturas y otros malos tratos en cualquier proceso judicial. Yahya Mohamed El Hafed declaró que él no formó parte de las protestas, dichos que fueron corroborados por los testimonios presentados por su defensa. Más aún, no se presentó evidencia de su participación en la protesta ante la Corte, incluidas las declaraciones de testigos de la fiscalía.

Todos los acusados alegaron haber sido torturados, lo que incluye golpes, estar colgados por las piernas y ser víctimas de falta de sueño durante los interrogatorios, para forzarlos a firmas “confesiones”. Estas afirmaciones fueron ignoradas por el juez y habían sido ignoradas también por el juez de instrucción.

Ammistía Internacional desea recordar que el Artículo 15 del Pacto de las Naciones Unidas contra la Tortura, del que Marruecos es estado parte, establece que “toda declaración que se establezca ha sido consecuencia de torturas no podrá ser invocada como evidencia en proceso judicial alguno”. De acuerdo con sus obligaciones internacionales, las autoridades marroquíes, que han entregado su informe sobre la implementación del Pacto contra la Tortura al Comité de las Naciones Unidas que supervisa su aplicación en abril de 2009, deben asegurar que todo supuesto de torturas sea investigado con rapidez y de modo imparcial.

En la audiencia del día de mañana, la Corte de Apelaciones de Agadir deberá analizar supuestos de que Yahya Mohamed El Hafed fue víctima de torturas y malos tratos más recientes, en la Prisión Inzegane, Agadir, el 3 de abril de 209, y presunciones de que ha permanecido por tiempo prolongado en una celda de aislamiento fría, sin cama o frazadas y sin ventilación apropiada, desde que fue transferido a la Prisión Ait Melloul, el 4 de abril de 2009.

La preocupación de la organización se ve incrementada por los informes recibidos de parte de otros detenidos, que dan cuenta de que Yahya Mohamed El Hafed tiene problemas de salud, sufre de asma y de reumatismo. Se dice que su salud ha empeorado como consecuencia de la huelga de hambre, que comenzó el 4 de abril de 2009, para protestar contra las torturas y malos tratos que ha sufrido. La solicitud de la administración de la prisión, de que se presente una autorización emitida por la Dirección de Prisiones de Rabat, a más de 600 km de Ait Melloul ha sido efectiva para impedir que su familia pudiera visitarlo. Como consecuencia de esto, Yahya Mohamed El Hafed no ve a su familia desde el 4 de abril de 2009.

Amnistía Internacional hace un llamado a las autoridades de Marruecos para asegurar que Yahya Mohamed El Hafed cuente con un juicio justo y que, a menos que se presente en la corte evidencia convincente que sustancie las acusaciones, se lo deje en libertad.

Contexto: El estado de Sahara Occidental es tabú en Marruecos y las autoridades reprimen toda perspectiva que favorezca su independencia. Los saharauis que apoyan el derecho a la autodeterminación de los pueblos y a la independencia en la región, como así también los/las defensores/as de los derechos humanos y periodistas que han supervisado e informado sobre violaciones a los derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad marroquíes en este contexto, han debido hacer frente a intimidación, hostigamiento, proceso judicial y aún la cárcel. Los activistas saharauis siguen viéndose obstaculizados a través de escollos administrativos con motivaciones políticas, que les impiden inscribir legalmente sus asociaciones.

Desde el 2005, docenas de saharauis han sido acusados/as de conducta violenta y detenidos/as luego de ser arrestados/as durante o luego de manifestaciones contra el gobierno marroquí en Sahara Occidental. Muchos/as de quienes fueron arrestados/as dicen haber sido torturados/as o maltratados/as para forzar la firma de una “confesión”, para intimidarlos ante la posibilidad de nuevas protestas o castigarlos por solicitar el derecho a la autodeterminación. Las autoridades marroquíes siguen afirmando que quienes están en prisión estuvieron involucrados en delitos y que no están detenidos/as por sus puntos de vista. Amnistía Internacional tiene serias dudas acerca de lo justos que sean sus juicios, incluyendo que parte de la evidencia está contaminada debido a denuncias de torturas u otros malos tratos no investigadas, y que los acusados no pudieron llamar a testigos por la defensa.