Posted 2011/7/21

Israel: la ley antiboicot viola los derechos humanos y socava la democracia israelí

Sin dudarlo, la UE debe condenar la ley

APRODEV, la Red de Derechos Humanos Euro-Mediterránea (EMHRN por sus siglas en inglés), Front Line, el Observatorio para la Protección de defensores/as de los derechos humanos, un programa conjunto de la Organización Mundial contra la Tortura (OMCT) y la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) y el Consejo Cuáquero para los Asuntos Europeos manifiestan su profunda preocupación sobre la “Ley de prevención de daños al Estado de Israel a través de boicot – 2011” (Ley antiboicot). Esta nueva legislación, aprobada por el Knesset (parlamento israelí) por una mayoría de 47 votos a 38 el día 11 de julio de 2011, constituye otro ataque contra la libertad de expresión y asociación en Israel.

La Ley antiboicot prohíbe todo llamado a “boicot contra el Estado de Israel” de parte de ciudadanos y organizaciones israelíes, y, en algunos casos, el consentir participar en un boicot. La definición de este “boicot contra el Estado de Israel” no solamente alcanza al Estado de Israel y sus instituciones sino también toda área bajo su control, lo que incluye los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados, erigidos contraviniendo el derecho internacional.

La ley define esta falta como un “delito civil” y le aplica la legislación civil. Cualquier persona que llame públicamente a un boicot puede ser llevada a juicio por daños por el presunto destinatario de la medida, y ser multado aún si no se produjeron daños reales a la parte boicoteada.

La ley también permite que el gobierno cancele excepciones impositivas y otros derechos y beneficios a grupos y personas israelíes, como así también a instituciones académicas, culturales y científicas que reciben apoyo del estado, en el caso de que apoyen un boicot. En muchos casos, esto significa que las afectadas ya no podrán ser elegidos para recibir financiamiento público externo, entre otros de parte de la UE, del que muchas dependen.

Además, esta ley penaliza a las empresas e industrias israelíes (incluyendo a subsidiarias israelíes de compañías extranjeras) si se niegan a comerciar con empresas de los asentamientos (por ejemplo, al firmar un contrato con compañías palestinas vinculadas que incluya esta condición).

Independientemente de los méritos actuales de las tácticas del boicot, el intento de prohibirlas restringe rigurosamente la libertad de expresión ya que apunta a expresiones públicas no violentas de oposición a las políticas de ocupación de Israel. Asimismo, afectará la libertad de asociación, al exponer a las organizaciones que se involucren en campañas públicas contra los asentamientos y otras violaciones a los derechos humanos a sanciones legales y financieras y a costosas indemnizaciones a las organizaciones de los asentamientos.

Esta nueva ley constituye un intento inaceptable de silenciar y restringir severamente las actividades de las organizaciones de la sociedad civil en Israel. Forma parte de una campaña que tiene como fin restar legitimidad a las actividades de las organizaciones de la sociedad civil de Israel, particularmente aquellas que defienden los derechos humanos básicos de los palestinos en los territorios palestinos ocupados, y denuncian la ocupación y sus consecuencias. Esta legislación viola los tratados internacionales de derechos humanos ratificados por el Estado de Israel, particularmente el Pacto Internacional de Derechos Políticos y Civiles y –por tanto- se erige en marcado contraste con los principios fundamentales de la democracia.

Expresamos nuestra solidaridad y completo apoyo con las 53 organizaciones de la sociedad civil de Israel que han firmado una carta dirigida al presidente del Knesset, Sr. Reuven Rivlin, en febrero de 2011, protestando contra la ley, entonces sin adoptar todavía. Se trata de la segunda ley adoptada por el Knesset en menos de seis meses que se propone restringir las actividades de la sociedad civil independiente de Israel.

Vemos con agrado la preocupación inicial manifestada por la Alta Representante de la UE, Baronesa Ashton. Sin embargo, de acuerdo con lo que establecen las Directrices de la UE sobre defensores de derechos humanos, llamamos a UE y a sus estados miembros a:

- Condenar de manera clara y unívoca la ley y urgir a Israel para que la revoque y se abstenga de aprobar cualquier otra legislación o prácticas que pudiese recortara efectivamente las libertades de asociación y expresión en Israel.

- Utilicen todos los medios a su alcance para defender y proteger la libertad de asociación y expresión de defensores/as de los derechos humanos en Israel.

- Reiteren firmemente las preocupaciones concernientes a las actuales restricciones impuestas sobre defensores/as y organizaciones respecto de la próxima reunión del Grupo de Trabajo de derechos humanos entre la UE – Israel, a realizarse el 13 de septiembre de 2011.

- Continúen brindando apoyo financiero a organizaciones de la sociedad civil en Israel, que defienden estos derechos y libertades fundamentales.