La vida de un/a defensor/a de los derechos humanos (DDH) en riesgo es naturalmente estresante.

Este estrés es resultado de las violaciones a los derechos humanos que los/las DDH experimentan personalmente, las amenazas que reciben, los riesgos que enfrentan debido a su tarea, el ser testigo de atrocidades, asistir a personas que están traumatizadas, lidiar con la aparentemente infinita serie de exigencias del trabajo, y las dificultades de equilibrar el trabajo y las responsabilidades familiares y que traen sus relaciones.

Los/las DDH han identificado el manejo del estrés como uno de los factores que impactan en su seguridad. Aquellos/as que han pasado por períodos de estrés profundo han referido distintos aspectos relativos a la seguridad, tales como:

  • volverse descuidados ante el peligro
  • tener dificultades a la hora de tomar decisiones
  • alienar a quienes los apoyan a través del mal humor o mostrarse enfadado/a
  • aumentar el consumo de alcohol
  • sentirse “quemado”/”harto”

Esta nueva sección del sitio web de Front Line apunta a brindar apoyo a los/las DDH que deben lidiar con el estrés.

Los contenidos de esta sección del sitio web de Front Line no intentan de ninguna manera reemplazar la terapia con un profesional allí donde esté disponible, ni están pensados para ser utilizados por quienes sufren síntomas severos de estrés traumático.