Afganistán
CONTEXTO GENERAL
Defensores y defensoras de los derechos humanos de Afganistán son víctimas de amenazas, intimidación, hostigamiento, espionaje, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y asesinatos. Los/las defensores/as que se desempeñan en el área de los derechos de la mujer y la justicia transicional, al igual que los/as periodistas independientes, enfrentan riesgos específicos como consecuencia de su trabajo. Quienes trabajan en asistencia internacional también sufren amenazas y agresiones. Los perpetradores son actores estatales y no estatales, entre ellos caudillos, talibanes, agentes del gobierno y grupos sociales conservadores que resisten los cambios.
La continua falta de seguridad y la inestabilidad en gran parte del país impactn negativamente en la capacidad de defensores/as para llevar a cabo su tarea. El estado de derecho sigue debilitado, y hay poca confianza en la policía o el sistema judicial, que son percibidos como faltos de independencia y susceptibles a ser intimidados por los grupos armados. Todo esto lleva a un clima general de impunidad hacia las violaciones contra defensores/as de los derechos humanos, muchos de los cuales son remisos a denunciar las amenazas e intimidaciones que reciben. En gran parte de las áreas remotas no existen estructuras del gobierno ni ningún tipo de actividad gubernamental y, en consecuencia, no hay protección hacia los/las defensores/as en el marco del derecho nacional. La Ley de Amnistía aprobada en febrero de 2007, que exime al gobierno de toda responsabilidad de llevar a la justicia a sospechosos de perpetrar violaciones de los derechos humanos del pasado y delitos según el derecho internacional, contribuye aún más al clima de impunidad y al enrarecimiento del ya difícil ambiente de la justicia transicional.
Las defensoras, organizaciones e individuos que promueven los derechos de la mujer son constantemente amenazados e intimidados. Según el informe del año 2006 sobre la situación de defensores/as de los derechos humanos elaborado por la Representante Especial del Secretario General de la ONU “Las mujeres que se organizan políticamente o que critican de alguna forma a los gobiernos locales sufre amenazas y violencia”. Además, han habido informes de casos de funcionarios electorales que estaban registrando a votantes mujeres, y que por esta razón fueron intimidados y aún asesinados por grupos armados. La Representante Especial observó que la Relatora Especial sobre violencia contra la mujer dijo, luego de su visita oficial a Afganistán del mes de julio de 2005, que “la multiplicidad de sistemas normativos de Afganistán favorece los intentos de las estructuras de poder por oprimir a la mujer en la esfera privada y en la vida pública, facilita la impunidad, y constituye un obstáculo significativo para las mujeres y quienes defienden sus derechos.”
En su informe del año 2006, la Representante Especial del Secretario General de la ONU sobre la situación de defensores de los derechos humanos expresó su pesar por no haber tenido oportunidad de escuchar a las propias defensoras u organizaciones de Afganistán, e indicó que ésto refleja la gran necesidad de capacitación en derechos humanos y de la creación de un ambiente más propicio para defensores/as. En el 2007, Front Line llevó a cabo una visita a Afganistán y se reunió con representantes de ONG locales e internacionales, funcionarios de la UE y de los ministerios de gobierno. En el 2008, Front Line desarrolló un taller de seguridad y protección para defensores/as de derechos humanos en Kabul.
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