Su Excelencia:
Deseo manifestar mi profunda preocupación ante la detención arbitraria de Vadim Borshchevskiy y Pavel Levinov, defensores de los derechos humanos, así como por el allanamiento del departamento de las defensoras de los derechos humanos Olga Karatch y Yelena Borshchevskaya y de las oficinas del Centro para la Mujer "Adliga", organización por los derechos de la mujer.
Vadim Borshchevskiy es periodista y miembro del Centro para la Mujer “Adliga” y del Centro para la Juventud “Seventh Side” (Séptimo lado). Pavel Levinov, es un abogado especialista en derechos humanos y miembro del Comité de Helsinski en Belarus, de “Adliga” y de “Seventh Side”. Olga Karatch preside el Centro para la Mujer “Adliga” y Yelena Borshchevskaya forma parte del directorio.
Entre el 25 y el 27 de marzo de 2008, se efectuaron allanamientos en las oficinas de “Adliga". Se confiscó gran cantidad de mobiliario de la oficina, sin que se los consignara en los informes oficiales. Estos allanamientos habrían sido efectuados por agentes de la KGB y miembros de la milicia bielorrusa.
El 25 de marzo de 2008, aproximadamente a las 10:20 horas, Vadim Borshchevskiy fue arrestado en la calle Lenin, en Vitebsk. Vadim Borshchevskiy estuvo detenido durante dos horas en la estación del distrito militar de Zheleznodorozhnyy, luego fue liberado.
El 26 de marzo, a las 10:00 horas, tres hombres vestidos de civil se acercaron a Yelena Borshchevskaya en la Escuela No. 39 de Vitebsk, donde ella se desempeña como maestra. Los hombres mostraron sus credenciales de la KGB y una orden de allanamiento, luego le indicaron a Yelena Borshchevskaya que los llevara hasta su domicilio. En el camino, se le impidió utilizar su teléfono móvil y se le negó la presencia de un abogado. Los hombres habrían hecho énfasis en que ella podría presentar una denuncia por lo actuado, más tarde. Cuando llegaron a su apartamento, Yelena Borshchevskaya no pudo abrir la puerta, tal como se le ordenó, porque no tenía sus llaves. Cuando ella solicitó la presencia de testigos, los hombres llamaron a dos soldados que vestían uniforme militar. Al mediodía, los agentes de la KGB llamaron a un trabajador de mantenimiento de edificios y le ordenaron que abriera la puerta. Dado que éste se negó, requirieron la presencia de una persona del Ministerio de Situaciones de Emergencia, el que forzó la puerta, y la abrió. Finalmente, los hombres ingresaron en el apartamento y comenzaron su búsqueda. A las 13:30 horas, Pavel Levinov, abogado de derechos humanos, llegó hasta el lugar para estar presente durante el allanamiento. El agente de la KGB de mayor rango, el Mayor Skorionovich lo acusó de “usar lenguaje soez” y ordenó su arresto. Fue trasladado a la estación del distrito militar de Pervomayskiy. Mientras estaba en la estación, la presión arterial de Pavel Levinov subió tanto que debió ser trasladado al hospital.
Al ser puesto en libertad, Pavel Levinov comenzó una huelga de hambre en protesta por el trato que le dispensaron. De acuerdo con la información recibida, ha perdido 12 kg desde el inicio de la huelga de hambre, hace ya nueve días. El allanamiento se llevó a cabo desde las 13:00 hasta las 19:00 horas; durante ese tiempo habrían confiscado equipamiento, entre los que se cuentan ordenadores, dictáfonos, escáneres y una fotocopiadora grande, así como información guardada en documentos, casetes y discos. Los agentes de la KGB declararon que el allanamiento formaba parte de parte de una investigación criminal. El mismo es contrario a la ley de Belarus, que establece que se debe citar primero a un testigo antes de que su propiedad sea allanada y que prohibe que se fuerce el ingreso en los domicilios.
Considero que Vadim Borshchevskiy, Pavel Levinov, Olga Karatch y Yelena Borshchevskaya han sido atacados y atacadas como consecuencia de sus actividades en pro de los derechos humanos. Deseo manifestar mi preocupación por la seguridad y la integridad física y psicológica de los mencionados defensores/as, así como de todos los miembros del Centro para la Mujer “Adliga”.
Por todo lo expuesto, solicito a las autoridades de Bielorrusia que, con urgencia:
- lleven a cabo una investigación inmediata, exhaustiva e imparcial sobre la detención arbitraria de Vadim Borshchevskiy y Pavel Levinov, defensores de los derechos humanos, así como también sobre los allanamientos en el apartamento de Olga Karatch y Yelena Borshchevskaya, defensoras de los derechos humanos, y en las oficinas del Centro para la Mujer “Adliga”, organización por los derechos de la mujer, con el fin de publicar los resultados y llevar a los responsables ante la justicia de acuerdo con los estándares internacionales:
- garantizar la seguridad e integridad física y psicológica de Vadim Borshchevskiy, Pavel Levinov, Olga Karatch y Yelena Borshchevskaya, así como también la de todos los miembros del Centro para la Mujer “Adliga”;
- garanticen que en toda circunstancia los/las defensores/as de los derechos humanos y las organizaciones de derechos humanos de Belarus puedan desempeñar sus actividades legítimas en pro de los derechos humanos sin temor a represalias.
Atentamente.