Bruselas: no hay ayuda efectiva sin la potenciación de los/las defensores de los derechos humanos
¿De qué manera pueden proteger las agencias para el desarrollo a los/las defensores/as de los derechos humanos? fue la cuestión clave entre los temas tocados en la conferencia organizada en Bruselas, los días 15 y 16 de octubre de 2007, por Front Line, la Fundación Internacional para la Protección de los Defensores de los Derechos Humanos, y el Centro Europeo de Gestión de Políticas de Desarrollo (ECDPM - European Centre for Development Policy Management) con el auspicio de la Fundación Rey Balduino y la Comisión Europea.
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Publicado el 17/10/2007
“Como reza un proverbio de Sudán, es inútil ofrecer una ronda de aplausos si solo se tiene una mano”, dijo en su discurso de apertura el Dr. Mudawi Ibrahim Adam, presidente de la Organización para el Desarrollo Social de Sudán (SUDO – Sudan Social Development Organisation). “El desarrollo y el respeto por los derechos humanos están cada vez más interrelacionados y se promocionan entre ellos. Sin transparencia, buena gobernanza, responsabilidad y respeto por los derechos humanos, la asistencia para el desarrollo en un medio como el de Sudán es igual a arrojar el dinero pagado por los contribuyentes al mar. Potenciar a los/as defensores/as de los derechos humanos debería, y debe ser, un prerrequisito para cualquier asignación de recursos."
La conferencia analizó cómo las agencias de desarrollo –tanto gubernamentales como no-gubernamentales- podrían participar de un modo eficiente en la protección de los/las defensores/as de los derechos humanos en todo el mundo. Se reconoció que no hay desarrollo posible sin respeto por los derechos humanos y que no hay promoción de los derechos económicos y sociales sin libertad de expresión y de asociación. Aunque parecería que dada la creciente exposición en actividades relacionadas con los derechos humanos y su participación en ellas, numerosas agencias de desarrollo han integrado al diseño de sus programas un enfoque basado en los derechos humanos, aún existe un espacio obvio para mejorar en lo que se refiere a la implementación en el campo, más específicamente acerca de la participación de los/las defensores/as de los derechos humanos, quienes deben ser percibidos como actores relevantes y no como personas “peligrosas” que podrían crear problemas y socavar los programas de asistencia.
Se brindaron ejemplos del potencial impacto perjudicial de los programas de desarrollo en aquellas situaciones donde se viola los derechos humanos. En Colombia, los programas de infraestructura condujeron al desalojo forzado de poblaciones; en Sudán, en un pueblo llamado Kazgail, en el estado de Kordufan Norte, las instalaciones para potabilizar el agua –construidas por una organización de beneficencia- fueron usurpadas por una agencia del gobierno que, actualmente, vende agua a los pobladores. En consecuencia, los participantes pusieron el acento en la necesidad de que los programas de desarrollo implementen un enfoque de “no dañar”, con la participación activa de los/las defensores/as de los derechos humanos locales. Esto permitiría que los defensores/as puedan trabajar en un medio más abierto y seguro.
El desarrollo de sinergias entre las agencias de desarrollo y los/las defensores/as de los derechos humanos es, entonces, percibido como crucial para la efectividad de los programas de asistencia. “Las agencias de desarrollo deben comprender cuál es su propio interés en dichas sinergias”, subrayó un representante de los estados miembro. “Si los/las defensores/as de los derechos humanos no están completamente integrados en todo el proceso, desde el diseño hasta la evaluación, las agencias podrían encontrarse con problemas en el campo. Existe una necesidad de terminar con un círculo cerrado, por ejemplo cuando la capacitación en derechos humanos de los policías está a cargo de otros policías”.
La última sesión de la conferencia se centró en mensajes políticos clave, tales como la construcción de alianzas y la creación de una política de la Unión Europea coherente y consistente. Esto incluiría mejores estructuras, procesos y herramientas, en los niveles local y central. El representante de la Comisión Europea para EuropeAid, hizo énfasis en la necesidad de “desarrollar habilidades, lograr confianza para superar temores, encarar lo que es condicional como un incentivo y no como un castigo”. Asimismo, la Comisión mencionó la necesidad de una reducción de la brecha entre la política y la práctica, mediante el diálogo genuino entre sus Delegaciones y los/las defensores/as de los derechos humanos.
Una de las recomendaciones concretas que surgió de la conferencia fue la de idear estrategias locales conjuntas para responder a las necesidades específicas expresadas por los/las defensores/as de los derechos humanos y los contextos específicos donde se desempeñan las agencias de desarrollo. Podrían incluirse actividades de concientización, capacitación, promoción y divulgación a favor de los/las defensores/as de los derechos humanos en riesgo. “Mientras tanto, se deben ir dando algunos pasos en la práctica ya mismo. No sean “prisioneros del consenso”, pequeños pasos pueden hacer una gran diferencia”, concluyó Andrew Anderson, vice-director de Front Line.
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Esta conferencia fue organizada como una actividad de seguimiento al prestigioso galardón otorgado a Front Line, el Premio Rey Balduino 2007 al Desarrollo Internacional. Se centró en los lazos entre los Defensores/as de los Derechos Humanos (DDH) y las agencias de desarrollo, reuniendo a creadores de políticas y profesionales de ambas comunidades de actores (desarrollo y derechos humanos), con el apoyo de la Comisión Europea y la Fundación Rey Balduino.
Participaron de esta conferencia 80 personas: defensores/as de los derechos humanos, especialistas en desarrollo pertenecientes a las ONG y agencias donantes, así como también representantes de las ONG de derechos humanos, de las instituciones de la Unión Europea, de los estados miembros de la Unión Europea y de organizaciones internacionales.
Para obtener más información, póngase en contacto con:
Vincent Forest, presidente de la oficina de Front Line en la UE. Teléfono: +32 2 230 93 83; teléfono móvil:+ 32 486 368760; correo electrónico: vforest@frontlinedefenders.org