Túnez: es “muy pobre” el balance sobre la situación de defensores de los derechos humanos
En momentos en que Túnez celebra el cincuentenario del establecimiento del sistema republicano y el 20 aniversario de la asunción al poder del Presidente Ben Ali, el balance con respecto al trato dispensado a los/as defensores/asde derechos humanos sigue siendo “muy pobre”. Así lo revela el informe dado a conocer por Front Line, la Fundación Internacional para la Protección de los/as Defensores/as de los Derechos Humanos, el pasado 27 de septiembre, en Bruselas, en ocasión de la visita de la Sra. Sihem Bensedrine, defensora de los derechos humanos y periodista, figura emblemática de la lucha por la libertad y los derechos humanos en Túnez. Asimismo, la Sra. Bensedrine es miembro fundadora y vocera de Consejo Nacional por las Libertades en Túnez (Conseil National pour les Libertés en Tunisie, CNLT).
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Publicado el 27/10/2007. El informe de la misión describe el acoso y abusos que enfrentan los/as defensores/as de los derechos humanos en Túnez, mientras desempeñan sus actividades pacíficas y legítimas por los derechos humanos. El informe se basa en los testimonios e información reunida por la delegación de Front Line y Human Rights First, durante su misión en Túnez, del 19 al 24 de mayo de 2007. Los delegados visitaron las ciudades de Tunis, Bizerte y el-Kef. También se realizaron algunas entrevistas y se reunieron con defensores/as de los derechos humanos y familiares de éstos, abogados, periodistas y jueces. Asimismo, se reunieron tanto con representantes del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Túnez, como con diplomáticos europeos y estadounidenses.
La misión notó que permanece un patrón de acoso e intimidación a los/as defensores cuyo fin es, claramente, disuadirlos de seguir adelante con sus esfuerzos en la promoción de los derechos. Los/as defensores/as de los derechos humanos y sus familias son objeto de todo tipo de acoso, en un rango que va de la vigilancia indiscreta al ataque físico, campañas de difamación y restricciones a la libertad de tránsito. “El acoso persistente que enfrentan los/as defensores/as de los derechos humanos, los coloca bajo un intenso estrés emocional que ha afectado sus familias y su vida profesional, y que en algunos casos ha causado problemas de salud”, afirmó Natacha O’Brien, Coordinadora de Protección de Front Line y miembro de la delegación que visitó Túnez.
Los derechos básicos que permiten a los/as defensores/as de los derechos humanos desempeñar sus actividades con libertad y seguridad son violadas sistemáticamente por las autoridades de Túnez. Las libertades de expresión, asociación y reunión de los/as defensores/as se han visto seriamente reducidas. Se niega el reconocimiento legal a las organizaciones independientes de derechos humanos. Aun aquellos pocos grupos de derechos humanos que fueron autorizados a inscribirse en los registros han enfrentado acoso judicial e interferencias administrativas”, agregó la periodista de derechos humanos tunecina Sihem Bensedrine. El informe explica cómo se niega a las ONG de derechos humanos permiso para organizar reuniones y eventos públicos. La denuncia de violaciones de derechos humanos en declaraciones públicas y ‘’online’’ por parte de los/as defensores/as recibe como respuesta represalias por parte del gobierno. Son numerosos los/as activistas de derechos humanos que han sido procesados por exponer abusos públicamente. El acceso a los sitios web y ‘’blogs’’ independientes que cubren la información sobre la situación de los derechos humanos en Túnez ha sido bloqueado por las autoridades.
“Aparentemente, la estrategia del gobierno consiste en neutralizar el movimiento de derechos humanos mediante el entorpecimiento persistente del ejercicio de los derechos esenciales. Mediante esta estrategia, el gobierno intenta distraer la atención de las ONG de derechos humanos y mantenerlas ocupadas con las violaciones que ellas mismas sufren, en lugar de concentrarse en su labor habitual de control y promoción”, dijo Habib Nassar, investigador de Medio Oriente y el norte de África para el Programa de Defensores de los Derechos Humanos de Human Rights First, y miembro de la delegación que viajó a Túnez.
El 24 de julio de 2007, dos meses después de terminada la misión, el presidente tunecino ordenó la liberación de Mohammed Abbou, abogado de derechos humanos, que había sido encarcelado erróneamente. Su detención se había convertido en un símbolo de la represión continua que sufre el movimiento de derechos humanos en Túnez. Front Line y Human Rights First dio la bienvenida a la liberación de Abbou y la consideró un primer paso que debe ser completado con otras acciones, que implicarán que el gobierno tunecino cese su acoso a los defensores y respete sus obligaciones internacionales hacia la comunidad de derechos humanos. Hacia el final, el informe de la misión hace una serie de recomendaciones a las autoridades de Túnez, pero también las hace para que tomen nota la Unión Europea y el gobierno de los Estados Unidos, cuyo apoyo a la sociedad civil tunecino es crucial.
“La Unión Europea debe implementar con energía las Directrices de la Unión Europea para los Defensores de Derechos Humanos mediante una estrategia consistente, dominante y orientada a obtener resultados, que logre impactar de manera tangible en la situación de los defensores de los derechos humanos en Túnez”, dijo Vincent Forest, presidente de la oficina europea de Front Line y miembro de la delegación que estuvo en Túnez. “Para que las Directrices del Departamento de Estado sobre Organizaciones No Gubernamentales no se transformen en algo inaplicable, el gobierno de los Estados Unidos debería ponerlas en práctica y convertir la situación de los defensores de los derechos humanos en una preocupación clave dentro de su política para con Túnez”, agregó Habib Nassar, de Human Rights First.