Front Line manifiesta su profunda preocupación por el arresto de cientos de manifestantes, entre ellos defensores/as de los derechos humanos, y el asesinato de varias personas durante las manifestaciones que se llevaron a cabo a lo largo y ancho del país, ante la decisión gubernamental de aumentar el precio de los combustibles. Front Line considera que los/as manifestantes que se hacen oír de forma no violenta en defensa de los derechos económicos de los demás son defensores/as de los derechos humanos, de acuerdo con la definición de la Representante Especial del Secretario General de la ONU sobre la situación los Defensores de los Derechos Humanos.
Más información
Front Line ha recibido información sobre la detencion de 15 defensores/as de los derechos humanos, quienes fueron detenidos en distintas fechas del mes de agosto de 2007. El 17 de agosto, efectivos policiales arrestaron a Ko Kyat Soe, miembro del Grupo Defensores y Promotores de los Derechos Humanos. Fue detenido en las cercanías de su domicilio en Taunggyi, capital del Estado de Shan, al noreste de Burma. Se desconoce su paradero actual.
El 21 de agosto de 2007, fueron arrestados catorce estudiantes, lideres de la 88 Generation Students of Democracy. Ellos son: Paw U Tun (también conocido como Min Ko Naing), Ko Ko Gyi, Pyone Cho (también conocido como Htay Win Aung), Min Zeyar, Ko Mya Aye, Ko Jimmy (Kyaw Min Yu), Zeya, Ant Bwe Kyaw, Kyaw Kyaw Htwe (Marki), Panneik Tun, Zaw Zaw Min, Thet Zaw, Nyan Lin Tun, Ko Yin Htun.
Ellos fueron arrestados por oficiales de seguridad y miembros del la Union Solidarity Development Asssociation (Asociación para el Desarrollo de la Unión Solidaria - USDA). Anteriormente, el 27 de agosto de 2007, Front Line había dirigido una nota al gobierno de Birmania, donde expresaba su preocupación por el arresto y detención de Paw U Tun, Ko Ko Gyi, Pyone Cho y Min Zeyar.
Oficiales de la policía arrestaron a los catorce defensores de los derechos humanos en la víspera de una gran protesta realizada en Yangon, el 22 de agosto de 2007. No se emitieron órdenes de arresto y, de acuerdo con un artículo publicado en el periódico oficial –New Light of Myanmar(La Nueva Luz de Myanmar)- serán acusados bajo los términos de la Ley 5/96, que prevé hasta 20 años de prisión por participar en “acciones que minan los esfuerzos de transferir pacíficamente el poder del estado y facilitar los procedimientos de la Convención Nacional”. Luego de los arrestos, miembros de las fuerzas de seguridad habrían allanado los domicilios de las personas mencionadas y confiscado documentos y discos compactos. Los informes indican que estuvieron detenidos en el Centro de Detención Kyaikkasan, para luego ser trasladados a la conocida cárcel Insein, en las afueras de Yangon, donde corren el riesgo de sufrir torturas, tales como golpizas o electroshock.