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Publicado en Front Line (http://www.frontlinedefenders.org/es)

Misión de Front Line a Serbia, Bosnia y Kosovo

por stephanie
Creado 2007/08/22 - 15:13

Los/as delegados/as de Front Line están actualmente en misión en Serbia, Bosnia y Kosovo, con el objetivo de reunirse con defensores/as de los derechos humanos y evaluar los riesgos que corren. A la fecha, los/as delegados/as se han reunido con organizaciones locales de derechos humanos, grupos LGBT y representantes del gobierno en Serbia. Lea el relato sobre la misión que Jim Loughram, gerente de Medios y Comunicación.

El lado oscuro de Serbia no desapareció con Milosevic

Carta desde Belgrado: Jim Houghram

© 2007, The Irish Times Jueves, 12 de julio del 2007

CARTA DESDE BELGRADO: Son las nueve en punto de la noche y todavía hacen 32 grados. Los cafés del bulevard del centro de Belgrado están rebosantes de personas tomando helados. La ciudad que los rodea cambia día a día. Aparecen nuevas torres de vidrio, que reemplazan los vestigios de la grandiosidad del siglo XIX, y la gente espera que la Unión Europea resuelva todos sus problemas: políticos, sociales y financieros, escribe Jim Loughram.

Pero el pasado tiene la mala costumbre de surgir en medio del presente. Líderes trabajadores de derechos humanos le dirán que el régimen de Milosevic nunca se fue. Aún más, incluso le dirán que se sienten más en riesgo hoy, bajo el nuevo gobierno de Vojislav Kostuniva, que durante el tiempo de Milosevic. “Por lo menos en los días de Milosevic sabías quien era el enemigo”, dice Jelena Djordjevica, quien trabaja por los derechos de la mujer. “Hoy, con la coalición de partidos democráticos uno no sabe donde está parado. ¿Cómo se puede afirmar que se rompió con el pasado cuando las personas que apoyaban y promocionaban las políticas de Milosevic están en lugares clave del poder?” La mayoría de los activistas de derechos humanos le dirán lo mismo. “¿Cómo decir que la guerra ha terminado si al entrar a ciertos restaurantes de Belgrado se puede ver el retrato de Radko Mladic, o se puede encontrar a una persona acusada de crímenes de guerra sentada a la mesa más próxima?”, dice Djordjevica.

Un periodista de investigación líder explica cómo sobrevive, aún cuando ha estado expuesto a corrupción y a los lazos entre el gobierno y el crimen organizado. Como consecuencia, ha recibido repetidas amenazas de muerte. “Sobrevivo a través del secreto diplomático. Tengo una red de contactos que me permite saber cuándo algo va a suceder. Mi casa linda con un parque abierto, y es cierto que pensé que también linda con la posibilidad de las balas de un francotirador, pero finalmente decidí que era un nivel de riesgo aceptable.”

Los/as periodistas que dan a conocer lo que verdaderamente está ocurriendo en este país están en una posición muy peligrosa. “Serbia está caminando por el filo de la navaja, entre el pasado violento y un futuro progresista”, dice

Natasa Kandic es una de las más destacadas defensoras de los derechos humanos de Serbia. Es la directora del Humanitarian Law Centre (Centro de Derecho Humanitario), donde se trabaja sobre los delitos cometidos durante la guerra. Como resultado de esto, ella es constantemente vilipendiada y calumniada en los medios, tratada como enemiga del estado o traidora de la nación Serbia.

Biljana Kovacevic, del Lawyer’s Committee for Human Rights (Comité de Abogados para los Derechos Humanos) se halla en una situación muy similar. “En la batalla por el futuro de Kosovo, el gobierno de Serbia necesita un nuevo enemigo para demonizar. En este sentido, los defensores de los derechos humanos son un buen blanco.” Boris Milicevic es el presidente del Gay Straight Alliance (Alianza Gay Derecho), que trabaja en pro de los derechos de lesbianas, gays y transgéneros, y es uno de los pocos gays en Serbia que ha hecho pública su condición.

Como resultado, ha recibido amenazas de muerte, ha sido acosado, escupido en la calle y se le ha negado la atención en restaurantes. Se encontraba con un amigo en una fiesta en un restaurante cuando fue reconocido por un grupo de skinheads, quienes lo atacaron. Ambos hombres fueron heridos y no pudieron presentar la denuncia porque su amigo aún no se había dado a conocer a su familia.

Cuando se quejó ante el dueño del restaurante, la respuesta fue: “…y usted que esperaba, esto no es Nueva York”. Una encuesta reciente a personas gay demostró que el 70 por ciento de los/as entrevistados/as han sido atacados físicamente o conocen a alguien que lo fue.

Un hombre joven sufrió un corte en la garganta, y debido a que dio a conocer mediante la denuncia del hecho, el nivel de intimidación y amenazas se incrementó de tal manera que no tuvo otra opción que dejar el país.

Pero la intimidación se resiste. Tal como dice Boris: “debemos salir del miedo… hemos elegido el rumbo que queremos seguir. Sabemos que las personas que se oponen a nosotros tienen mucha fuerza, pero confiamos en el apoyo del pueblo.”

Hoy es el 12° aniversario de la masacre de Srebrenica. Cada año, un grupo llamado Mujeres de Negro organiza una vigilia en memoria de las víctimas, solicitando que se lleve a los responsables ante la justicia. Este año pude asistir, y la vigilia transcurrió pacíficamente casi hasta el final. Entonces, la policía comenzó a rodear a la gente, indicándoles que armaran filas y los siguieran. Habían recibido una advertencia de que un grupo de neo-facistas planeaba atacar a los manifestantes en la ruta, un poco más adelante.

La policía pidió refuerzos, de modo que finalmente más de cien uniformados nos escoltaron de regreso a la oficina, junto con paramédicos en alerta. Cuando dejábamos el lugar, sentí que alguien me tocaba en el hombro y me decía: “Escuché que usted es de Irlanda, yo también. Llegué a Irlanda como refugiado de Srebrenica. Mis dos hermanos y mis 30 primos fueron asesinados.”

Le pregunté si había vuelto a Srebrenica. “No, mi casa está en ruinas y si volviese, tendría que ver a aquellos que mataron a mi familia”. Para él, nada ha cambiado.

Jim Loughram trabaja para Front Line, la fundación internacional para la protección de los defensores de los derechos humanos.


URL:
http://www.frontlinedefenders.org/es/node/1057