Túnez: la policía clausuró la sede del National Council of Liberties (CNLT)

Mokhtar Trifi, presidente de la Liga Tunecina por los Derechos Humanos (LTDH)

Desde el 18 de mayo del 2007, el edificio donde se encuentra la sede del National Council of Liberties (CNLT) en Túnez, ha permanecido rodeado día y noche por un importante número de policías, que impide el ingreso al lugar del personal. El CNLT fue efectivamente cerrado luego de la misión conjunta que realizaran Human Rights First y Front Line en Túnez, del 20 al 24 de mayo del 2007, con el fin de evaluar la situación de los derechos humanos en ese país.

El 6 de junio del 2007, una delegación de representantes de la sociedad civil tunecina intentó ingresar en las oficinas del CNLT, las que comparten con el periódico “Kalima”, en una manifestación de solidaridad. En la delegación se hallaban, entre otros: maître Mokhtar Trifi, presidente de la Tunisian League for Human Rights (Liga de Derechos Humanos de Tunés -LTDH), Ali Ben Salem, presidente de la rama Bizerte de la LTDH, junto con otros dos miembros del personal, Abdeljabbar Maddahi y Mohamed Ben Said; maître Mondher Cherni, representante de Strugle Against Torture (Lucha contra la Tortura), los directores del National Forum for Work and Freedom (Foro Nacional por el Trabajo y la Libertad-FDLT) Dr. Khelil Ezzaouia y Zakia Dhifaoui, los periodistas Lotfi Ají, Mahmoud Dahaouadi, Slim Boukhdhir y Sabih Smara. También los acompañaron líderes del CNLT.

Pero, a pesar de sus protestas por la violación al derecho al libre locomoción y a visitar a sus colegas, un gran número de policías vestidos de civil les cerró el paso hacia la Avenue de la Liberté, impidiéndoles llegar a las calles donde están localizadas las oficinas del CNLT.

Durante este tiempo, han sido desalojados por la fuerza del edificio y se les ha impedido transitar por las calles circundantes a la sede. Asimismo, se les ha prohibido tomar asiento en cualquiera de los cafés cercanos y se los amenaza con violencia si no circulan. Pese a los reiterados pedidos, estos funcionarios se han negado a identificarse o a mostrar cualquier tipo de documentación que justifique su comportamiento.

Durante la misión llevada adelante por Human Rights First y Front Line entre el 20 y el 24 de mayo del 2007, los delegados se reunieron con defensores de los derechos humanos, entre ellos con miembros de la Tunisian League for Human Rights (LTDH), el National Council of Liberties en Túnez (CNLT) y jueces independientes. Del mismo modo, mantuvieron encuentros con representantes internacionales, entre los que se contaban diplomáticos europeos y norteamericanos, y del Ministerio de Justicia de Túnez.

El 24 de mayo del 2007, Mohammed Abbou, uno de los defensores de los derechos humanos líderes de Túnez , fue forzado a dejar una visita de su familia, por la sencilla razón de que Samia, su esposa, había estado reunida con miembros de la misión conjunta de Front Line y Human Rights First, que investigaba la situación de los/as defensores/as de los derechos humanos en Túnez.

Samia Abbou se había trasladado hasta la prisión El Kef con motivo de la visita semanal a su esposo, acompañada de representantes de Front Line y Human Rights First. En visitas anteriores, Samia Abbou había sido objeto de malos tratos físicos, amenazada y acosada. Al hacer declaraciones desde fuera de la prisión El Kef, Natacha O’Brien, coordinadora de Front Line, dijo: “El ataque a Mohammed y Samia Abbou es emblemático. Es aquello de lo que hemos sido testigos en esto cinco días de misión conjunta en Túnez, donde los defensores de los derechos humanos y sus familias son víctimas del recrudecimiento de la represión”.

En ocasión de la siguiente visita de Samia Abbou a su esposo, el 31 de mayo del 2007, fue nuevamente hostigada y amenazada por personal superior de la prisión El Kef, que le manifestó que si hablaba de derechos humanos o mencionaba organizaciones internacionales se le impediría ver a su esposo. Pudo encontrarse con él durante 15 minutos, tiempo durante el cual estuvieron presentes diez miembros de la policía, a la vez que uno de ellos tomaba nota de cuanto conversaban. También se ha incrementado el número de personal de seguridad que está apostado frente a su domicilio y su hijo mayor fue seguido por fuerzas de seguridad al ir a hacer compras.

Front Line se halla muy preocupada por los informes recibidos sobre hostigamiento a siete defensores de los derechos humanos. Lassad Jouhri, defensor de los derechos humanos y fundador de L’Association International pour la Défense des Prisonniers Politiques – AISSP (Asociación Internacional para la Defensa de Prisioneros Políticos) fue arrestado a las 08:00 de la mañana del 24 de mayo del 2007. El día previo al de su arresto, había acordado acompañar a la misión de Front Line y Human Rights First a la prisión El Kef junto con Samia Abbou. Fue retenido en la estación de policía sita en el vecindario de Mannouba. Se lo dejó en libertad a las 08:00 de la noche del mismo día. Sufrió la fractura de dos dedos como consecuencia de los malos tratos a los que fue sometido mientras estuvo detenido por la policía. Front Line considera que la acción llevada a cabo por las autoridades es consecuencia directa de la misión conjunta de Front Line y Human Rights First.

Asimismo, las autoridades tunecinas evitaron físicamente que los/as defensores/as de los derechos humanos participaran del taller de capacitación para ellos, organizados por Front Line en las oficinas del CNLT entre el 18 y el 20 de mayo del 2007.

La libertad de expresión, de asociación y de reunión se encuentran seriamente limitadas en Túnez. Frecuentemente, los/as defensores/as de los derechos humanos son objeto de hostigamiento, intimidación, agresiones físicas, arrestos y detenciones arbitrarios y malos tratos durante su detención.

Human Rights First es una organización internacional de derechos humanos, con sede en Nueva York y Washington D.C., que trabaja para proteger a aquellas personas en riesgo, entre ellos: refugiados que son perseguidos, víctimas de violaciones a derechos humanos, víctimas de discriminación, aquellos cuyos derechos son suprimidos en nombre de la seguridad nacional y defensores/as de los derechos humanos.