Somalia: periodistas y otros trabajadores de los medios, víctimas de violencia y opresión

Nasteh Dari Farah, asesinado en el 2008.

Un reciente informe elaborado por la Unión Nacional de Periodistas Somalíes (NUSOJ por sus siglas en inglés) documenta la opresión y ataques que siguen sufriendo periodistas y trabajadores de los medios de comunicación. La NUSOJ ha registrado numerosos casos de ataques contra profesionales y organizaciones de medios y noticias, especialmente en Kismayu, Mogadishu, Galkayo, Bozazo, Baidoa y Beledweyne.

Sinopsis de la declaración de la Unión Nacional de Periodistas Somalíes

Publicado el 31/07/2008. La Unión Nacional de Periodistas Somalíes (NUSOJ) ha registrado numerosos casos de ataques contra profesionales y organizaciones de medios y noticias, especialmente en Kismayu, Mogadishu,Galkayo, Bossaso, Baidoa, Beledweyne y Jowhar.

En enero de 2008, fue asesinado en Kismayo el periodista Hassan Kafi Hared, a la vez que su colega, Nasteh Dahir Farah, vicepresidente de la NUSOJ, había sido asesinado brutalmente cuatro meses antes en la misma ciudad. Los responsables de estos crímenes monstruosos no fueron castigados; y, en términos generales, la impunidad prevalece en Somalia donde estos últimos dos asesinatos causaron un gran impacto en los corazones de los periodistas somalíes.

Los periodistas quedaron atrapados entre las diferentes partes en conflicto en las regiones del sur. En los últimos seis meses, las prácticas de represión contra los reporteros se han intensificado y diversificado, aunque el número de asesinatos en la primera mitad del año 2007 es más alto que los producidos este año.

Nueve (9) periodistas y otros tres (3) trabajadores de los medios fueron arrestados subjetivamente en Mogadishu (4), Baidoa (3), Beledweyne (1), Jowhar (1) y Bossasso (3), como parte de una manera arbitraria de debilitar la valentía y la energía de los periodistas a la hora de contar la historia de su pueblo con independencia y de manera justa. Estas personas no recibieron explicaciones suficientes que justificaran las razones para su detención.

Son 5 las organizaciones de medios de comunicación en Mogadishu y Beledweyne que fueron clausuradas por un tiempo en los últimos seis meses, como parte de una sofisticada forma de intimidación. Algunos de los gerentes de noticias denominan a estas situaciones como maniobras del gobierno para silenciarlos y erosionar el papel de los medios de comunicación privados.

Debido a las protestas nacionales y a nivel global ante los ataques contra los medios en Somalia durante el año 2007, las facciones enfrentadas en las regiones del centro y sur implementaron tácticas perniciosas para atemorizar a los periodistas mediante llamados telefónicos e intimidaciones cara a cara. Por lo menos 23 periodistas recibieron amenazas de muerte en Baidoa, Mogadishu, Jowhar, Galkayo y Bossasso, aunque algunos de ellos recibieron órdenes de los atacantes de no denunciarlas, so pena de ser asesinados. Estos periodistas fueron acusados de diseminar información falsa, minar la seguridad, hacer campaña contra las autoridades o cooperar con los terroristas. Los gerentes de noticias también recibieron presiones, y fueron inducidos política o financieramente a ocultar información cierta.

Más allá del asesinato de Nasteh Dari Farah, otros funcionarios de la unión han debido continuar con sus actividades en un clima terriblemente tenso, como consecuencia de su dedicación a la promoción y protección de los derechos e intereses de los periodistas.

Cuatro reporteros, dos en Garowe y dos en Mogadishu, cuya labor independiente no fue bien vista por las autoridades de Puntland y funcionarios del Gobierno Federal de Transición, fueron víctimas de amenazas y hallaron serios obstáculos en su tarea periodística, especialmente en oficinas de las mencionadas autoridades.

La ley de medios de comunicación, aprobada en diciembre de 2007, no sufrió revisiones importantes y se debe aplicar. Esta legislación contiene múltiples restricciones legales con el fin de controlar y paralizar los medios en manos privadas. También plantea estrictas condiciones para el registro de los mismos y permite una amplia interferencia por parte del Ministerio de la Información.

La legislación otorga al Ministerio de Información amplios poderes para interferir en el Concejo Nacional de Medios de Comunicación, aprobar o desaprobar a sus miembros y, en consecuencia, contribuir a continuar con el estricto control de las organizaciones de medios.

El periodista Mohammed Shidane Daban, quien fue arrestado en el Aeropuerto Internacional de Adan Adde, en Mogadishu cuando viajaba al exterior, recuperó la libertad luego de permanecer detenido durante 115 días.

El 24 de julio de 2008, el Parlamento Federal de Transición de Somalia condenó públicamente los ataques contra periodistas y trabajadores de ayuda humanitaria. El parlamento exigió que el gobierno investigue los ataques y castigue a los responsables.

Aquellos periodistas que dieron a conocer información sobre discusiones entre líderes en Puntland fueron reprimidos violentamente, y una reconocida mujer periodista recibió frecuentes amenazas. Desde comienzos de este año, once periodistas debieron abandonar sus domicilios, 6 de Kismayu y 5 de Puntland.

No ha habido progresos significativos desde la primera mitad del 2008. Los periodistas continúan siendo muy vulnerables a represalias. Asimismo, se ha puesto precio a la información independiente y sin censuras. Los profesionales de medios de comunicación están expuestos de manera sistemática a agresiones físicas. Los crímenes más serios contra reporteros -entre ellos los asesinatos de Hassan Kafi y Nasteh Dari- no han tenido procesos ni juicios,.

Los periodistas saben que aquellos que han intentado informar de manera profesional fueron considerados simpatizantes de una de las fuerzas opositoras, lo que los convierte en blancos para la otra fuerza.

Por sobre todo esto, y pese a la disminución del número de periodistas muertos, los últimos seis meses están marcados por un incremento en los ataques a la libertad de prensa y la seguridad de los reporteros.

Para más información, contáctese con: Unión Nacional de Periodistas Somalíes (NUSOJ – National Union of Somali Journalists). Taleex Street, KM4 Area, Hodan District, Mogadishu, Somalia. Tel/fax: + 252 1 859 944; correo electrónico: newsletter@nusoj.org; sitio web: http://www.nusoj.org