Europa y Asia Central
Casos Urgentes
Durante el año 2006, la vida se hizo tan difícil como fue posible para los/as defensores/as de derechos humanos de Europa y Asia Central, en el marco de una fuerte tendencia hacia la limitación de los derechos a las libertades de expresión y asociación en toda la región. Los/as defensores/as fueron especialmente vulnerables a ataques cuando denunciaron la ausencia de democracia, el abuso del poder, la corrupción o el uso de la tortura. más información
Noticias:
Reportes de Front Line:
Regional:
- League for the Defence of Human Rights (LADOM) (Moldova)
- Committee on the Administration of Justice (Northern Ireland)
- Euro Mediterranean Human Rights Association
- European Roma Rights Centre (Hungary)
- Humanitarian Law Centre (Former Yugoslavia)
- Human Rights Consultants (Ireland)
- Human Rights Foundation of Turkey (HRFT)
- Insan Haklari Dermegi (Turkey)
Mientras el asesinato de Anna Politkovskaya en Rusia ha llamado fuertemente la atención, este nivel de violencia es un un hecho cotidiano en muchos países de Europa y de Asia Central. Defensores/as de derechos humanos son a menudo arrestados y torturados en Bielorrusia, la Federación Rusa, Uzbekistán y Turquía. En Europa Occidental, los/as defensores/as que actúan en nombre de las minorías étnicas algunas veces son puestos en riesgo.
Los/as defensores/as de derechos humanos con frecuencia son percibidos y descritos como enemigos del Estado, y son perseguidos con particular rigor en la Federación Rusa, Belarus y Uzbekistán, al igual que en muchos otros países de la región.
Europa
En Serbia los ataques contra defensores/as de derechos humanos han continuado con la aparente complicidad de las autoridades estatales. Entre las principales víctimas se encuentran los/as defensores/as que abogan por la investigación de las violaciones a los derechos humanos cometidas en el pasado y que se muestran a favor de la cooperación con el Tribunal de Crímenes de Guerra. En Turquía, escritores, periodistas y abogados continúan afrontado persecuciones repetidas y prolongadas para hacer más difícil su vida y para frustrar su trabajo por los derechos humanos. La ley relativa a la denigración de las instituciones del Estado es usada con regularidad para amenazar a los/as defensores/as. En especial, los/as activistas turcos que defienden los derechos de la minoría kurda han sido blanco de ataques.
Casi todas las ONG en Belarus han perdido su estatus legal desde el año 2003, mientras que la legislación aprobada en el año 2005 permite perseguir a los defensores/as de derechos humanos que trabajan en organizaciones no registradas, por lo que muchos de ellos enfrentan penas de prisión.
En la Federación Rusa la nueva legislación sobre el registro de las ONG ha servido para limitar la actividad de las ONG internacionales en Rusia y al mismo tiempo para usar procedimientos burocráticos que dificultan extremadamente el registro de las ONG nacionales, al igual que para darle al Estado el derecho a interferir en sus. Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch tuvieron que cerrar sus oficinas temporalmente, mientras que pequeñas organizaciones locales como la Sociedad por la Amistad Ruso-Chechena (Russian Chechen Friendship Society) son golpeadas fuertemente. Esta última ha sido acusada de vínculos con el terrorismo debido a su trabajo en Chechenia y ha tenido que cerrar su oficina. Los/as defensores/as de los derechos de la población LGBTI en la Federación Rusa también son blanco de ataques. La marcha del Orgullo Gay fue prohibida en Moscú y las autoridades no hicieron ningún intento por prevenir los ataques de grupos de derecha y ortodoxos contra quienes tomaron parte en la misma.
Las marchas del Orgullo Gay también han sido prohibidas en Lituania y Moldavia. En Polonia, los derechos de los/as defensores/as de los derechos de los gay han sido atacados y acosados en una campaña pública de difamación, mientras que el Fiscal del Estado ha solicitado una auditoría a las finanzas de los grupos LGBTI. En Grecia, los/as defensores/as que trabajan en nombre del Pueblo Roma han sido objeto de acoso judicial y de campañas difamatorias.
Asia Central
Los/as defensores/as que abogan por los derechos civiles, políticos y religiosos son blanco frecuente de una represión sistemática y brutal en Turkmenistán y Uzbekistán. En Uzbekistán el gobierno arrestó a los/as defensores/as que hacían una campaña por la investigación de la masacre de Andijan, e incluso confinó a algunos de ellos en el ala psiquiátrica de un hospital prisión como parte de su castigo. Alrededor de la región la tendencia ha sido el incremento de la represión, cuya principal meta parece ser el silenciamiento de los/as defensores/as de derechos humanos y el fin de cualquier tipo de oposición que se perciba.
En Kyrgizstán, pese a alguna apertura después de la Revolución de los Tulipanes, el gobierno ha intentado nuevamente acosar a los/as defensores/as de derechos humanos, a través de la imposición de más controles burocráticos tales como auditorías e inspecciones particularmente dirigidas contra las organizaciones que reciben fondos extranjeros.
En Turkmenistán, los/as defensores/as de derechos humanos han sido arrestados y torturados, y en algunos casos han resultado muertos bajo custodia policial. En ese país es imposible para las ONG operar en estructuradamente, y los individuos que públicamente han comentado sobre los derechos humanos han sido arrestados. Los/as defensores que han sido entrevistados por los servicios de noticias extranjeros también han sido detenidos y enfrentan prolongados plazos en prisión. Incluso han sido perseguidos los familiares de los defensores/as que han salido hacia el exilio.
En Tayikistán, a comienzos del año 2007 fue presentada una nueva propuesta de ley que regularía a las ONG y limitaría severamente las actividades de los/as defensores/as de derechos humanos a aquellas consideradas “para el bien común”. En Georgia, las ONG que trabajan a favor de los derechos de las minorías son regularmente blanco de ataques.
