Irán (República Islámica de)

Los/as defensores/as de derechos humanos en Irán son objeto de amenazas de muerte, actos de acoso, detenciones arbitrarias, persecución judicial, estigmatización, ataques violentos, malos tratos, torturas y asesinatos. Las mujeres defensoras de derechos humanos están particularmente en riesgo en Irán. Las libertades de expresión, reunión y asociación están severamente restringidas y su ejercicio es usualmente asociado a la existencia de grietas en la seguridad del Estado o de conflictos con la enseñanza del Islam. La seguridad electrónica es un problema para los/as defensores/as de derechos humanos en Irán y las autoridades regularmente clausuran las páginas web relacionadas con los derechos humanos.

De acuerdo con el informe de la Relatora Especial de Naciones Unidas, “los/as defensores/as en Irán provienen de muy variadas actividades e incluyen a periodistas, eruditos islamistas críticos, escritores, 'personalidades culturales', instituciones culturales y abogados”. Asuntos de particular preocupación para los/as defensores/as en Irán son los derechos de la mujer, los derechos de los niños, los derechos de los prisioneros, de las minorías, asuntos ambientales, la libertad de expresión, seguridad electrónicas, cabildeo en favor de los derechos humanos y campañas contra la legislación restrictiva que impide el ejercicio de los derechos. Las mujeres que luchan por igualdad de derechos son blanco de las autoridades y son sometidas a detenciones arbitrarias, acoso judicial, procesos legales y actos de tortura. Los/as defensores/as de los derechos de las personas LGBT también son un grupo muy vulnerable dado que la homosexualidad es un crimen castigado con la pena de muerte en Irán. Muchos/as defensores/as que han sido encarcelados en relación con sus actividades legítimas son mantenidos en la prisión de Evin, notoriamente reconocida porque allí se cometen torturas y malos tratos. Las organizaciones de derechos humanos en Irán enfrentan muchas dificultades debido a las trabas existentes en el proceso de registro, las cuales son particularmente restrictivas para las organizaciones no gubernamentales independientes y a las limitaciones financieras bajo las cuales operan.