Sierra Leona

Los/as defensores/as en Sierra Leona enfrentan grandes dificultades en el desarrollo de sus trabajos que van desde amenazas, actos de intimidación, despidos injustos o reducción de sus ingresos, golpizas, persecución legal, detenciones arbitrarias, malos tratos y torturas, hasta asesinatos.

Como el conocimiento sobre derechos humanos en Sierra Leona aún es relativamente bajo, el papel que los/as defensores/as desempeñan en el logro de una mayor concientización y en la educación básica en derechos humanos tiene un carácter crítico. En el informe "Front Line Sierra Leona: Asesinatos, amenazas de muerte y otras formas de intimidación contra defensores/as de derechos humanos, 1997 – 2002" (“Front Line Sierra Leone: Murders, Death Threats and Other Forms of Intimidation of Human Rights Defenders, 1997 – 2002”), los/as defensores/as de derechos humanos con descritos como “periodistas, grupos de individuos, activistas de los derechos civiles, abogados, grupos comunitarios, grupos religiosos o líderes, ONG de derechos humanos así como trabajadores en el área del bienestar familiar”.

A menudo ellos/as enfrentan impedimentos a su trabajo, los que pueden manifestarse en forma de obstáculos de naturaleza práctica tales como la carencia de recursos y equipos, o en forma de políticas gubernamentales represivas. La ley de Orden Público 1965 tiene una significación particularmente negativa para los/as defensores/as de derechos humanos ya que es utilizada para restringir y evitar su trabajo, a través de la aplicación de la ley de difamación y las restricciones a la libertad de movimiento de los/as ciudadanos/as.