Colombia
Casos Activos
Los/as defensores/as de derechos humanos en Colombia están sometidos a amenazas, intimidación, desapariciones forzadas, asaltos, torturas, asesinatos, allanamientos ilegales a sus casas y oficinas y estigmatizaciones como resultado de sus actividades en defensa de los derechos humanos. Los perpetradores de estas violaciones son frecuentemente grupos armados de oposición o grupos paramilitares que reivindican su apoyo al actual gobierno. Con frecuencia los/as defensores/as son señalados de ser guerrilleros o colaboradores de la guerrilla, o son calificados de comunistas con el propósito de desacreditar su trabajo legítimo y pacífico. Se ha reportado que tiende a incrementarse el número de amenazas recibidas por correo electrónico y que hay una tendencia creciente a confiscar o robar los discos duros de los computadores con los cuales trabajan las organizaciones de derechos humanos.
El reporte de la Relatora Especial de la ONU demuestra que los grupos de defensores/as de derechos humanos más amenazados son “sindicalistas, minorías étnicas, personas desplazadas, mujeres, organizaciones sociales y campesinas, educadores, conferencistas universitarios, trabajadores del sector salud, representantes de la Iglesia y minorías sexuales”. Los periodistas que informas sobre abusos a los derechos humanos también son objeto de intimidaciones y ataques. Otra preocupación clave por los/as defensores/as colombianos de derechos humanos es la Ley de Justicia y Paz promulgada en julio de 2005, a la cual éstos/as se opusieron fuertemente por cuanto exacerba el ya existente clima de impunidad en el país y ha permitido la legalización de los perpetradores de violaciones a los derechos humanos. La Relatora Especial de la ONU para los defensores/as de derechos humanos, Hina Jilani, llevó a cabo una visita oficial a Colombia entre el 23 y el 31 de 2001, y en el año 2004 realizó una visita de seguimiento al país.
