Estados Unidos de América
Los/as defensores/as de derechos humanos en Estados Unidos de América (USA) han sido sometidos a actos de acoso, intimidación, amenazas de muerte, estigmatización y les han sido puestas restricciones a las libertades de expresión, reunión y asociación. Varios/as defensores/as también han sido despedidos de su trabajos y se les ha impedido ganarse la vida, están sujetos a procedimientos legales falsos y han sido arrestados, puestos bajo arresto domiciliario, golpeados o han sido objeto de ataques armados y violentos. Mientras la mayoría de personas que trabajan por los derechos humanos en USA pueden hacerlo libremente, aquellos que desafían a los poderes social y económico, se encuentran en particular riesgo.
Los/as defensores/as de derechos humanos en Estados Unidos de América trabajan en la promoción y protección de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales. A través de su trabajo cubren una variedad de asuntos de derechos humanos. Entre los derechos específicos que defienden se encuentran: “el derecho a un abrigo y alimentación adecuada; los derechos de los inmigrantes; el derecho a la libertad de las personas detenidas arbitrariamente; condiciones humanas en prisión; la no discriminación por asuntos de raza, religión, identidad sexual, clase social o nacionalidad; libertad de expresión y de la prensa; derechos laborales y empleo; derecho a la protesta pacífica y libertad de asamblea; derecho a representación legal, abolición de la pena de muerte” (Del informe Front Line USA: Threats, Attacks, Arrests and Harassment of Human Rights Defenders).
Uno de los principales obstáculos que enfrentan los/as defensores/as en relación a su trabajo es el impacto negativo de las restricciones legales y administrativas impuestas a los derechos fundamentales, asociadas con la “guerra contra el terrorismo” debido a los ataques de 11 de septiembre de 2001.
En su informe sobre la situación de los/as defensores/as de derechos humanos, la Relatora Especial de Naciones Unidas indica que está “preocupada por los posibles efectos negativos de las leyes antiterroristas y las medidas introducidas en los años anteriores, sobre el ambiente de trabajo para los defensores. En particular está preocupada sobre los efectos que podrían tener sobre los derechos a la libertad de asamblea y expresión”. Asuntos de particular preocupación para los defensores/as de derechos humanos en Estados Unidas, de los cuales ellos/as mismos son objeto en ocasiones, incluyen discriminación racial, marginalización, homofobia y sectarismo. Los/as defensores/as también han sido decisivos en la adopción y adaptación del lenguaje internacional de derechos humanos, la garantía y protección contra los abusos dentro de los Estados Unidos a través de la denuncia de esas violaciones ante los mecanismos internacionales. En el año 2004, Front Line publicó un informe sobre la situación de los/as defensores/as de derechos humanos en el país, titulado “Front Line Estados Unidos: Amenazas, Ataques, Arrestos y Persecución a Defensores de Derechos Humanos” (“Front Line USA: Threats, Attacks, Arrests and Harassment of Human Rights Defenders”).