Túnez

Casos Activos

Túnez: defensores/as de los derechos humanos víctimas de arrestos y restricción de movimientos

Front Line desea manifestar su honda preocupación ante el arresto y restricción de movimientos aplicado a los defensores de los derechos humanos Zakia Dhifaoui, miembro de la sección Kairouan de la Liga Tunecina por los derechos del hombre (Ligue tunisienne des droits de l'Homme - LTDH); Ali Ben Salem, presidente de la sección Bizerte de la LTDH; Mohamed Ben Said, miembro de la misma sección; Toman Jmili y Faouzi Sadkaoui, de la Asociación Internacional de Apoyo a los Prisioneros Políticos en Túnez (Association Internationale de Soutien aux Prisioners Politiques en Tunisie – AISPP).  Read More

Túnez: Anouar Kousri y Samir Dilou, defensores de los derechos humanos, víctimas de hostigamiento policial

Front Line desea manifestar su honda preocupación ante los informes de hostigamiento policial del que fueron víctimas Anouar Kousri y Samir Dilou, defensores de los derechos humanos. Anouar Kousri es miembro del consejo directivo de la Liga Tunecina por los Derechos del Hombre (Ligue Tunisienne des Droits de l'Homme – LTDH), mientras que Samir Dilou es miembro del consejo directivo de la Asociación Internacional de Apoyo a los Prisioneros Políticos enTúnez (Association Internationale de Soutien aux Prisonniers Politiques en Tunisie - AISPP).  Read More

Existe una represión constante contra los/as defensores/as de derechos humanos en Túnez. Aquellos que han sacado a la luz los abusos a los derechos humanos cometidos por las autoridades han sido objeto de acoso, intimidaciones, asaltos físicos, detenciones arbitrarias, malos tratos en prisión, estigmatizaciones, sanciones profesionales y restricciones a su libertad de movimiento. Las libertades de expresión, asociación y reunión están severamente limitadas y ha habido ataques contra la independencia del Poder Judicial. Las organizaciones de derechos humanos y sus miembros, periodistas y abogados son el blanco particular de ataques.

De acuerdo con las Naciones Unidas, la comunidad de derechos humanos en Túnez se encuentra muy activa y comprende numerosas organizaciones, desde sindicatos y asociaciones estudiantiles, así como organizaciones profesionales de periodistas, abogados y magistrados. Las actividades de las ONG son severamente obstaculizadas por la exigencia de un reconocimiento legal por parte de las autoridades y es frecuente que dicho reconocimiento no sea expedido, pese a que las organizaciones han seguido correctamente todos los procedimientos exigidos para obtenerlo. Lo anterior ha generado que un gran número de organizaciones de derechos humanos independientes opere sin reconocimiento oficial, y expone a los/as defensores/as a sanciones penales por su pertenencia a una organización ilegal. Un obstáculo adicional es el bloqueo de la financiación extranjera a las ONG establecido por la legislación antiterrorista, sin que importe el hecho de que tanto los donantes como los beneficiarios de la ayuda sean reconocidos como instituciones transparentes y bien conocidas por su actividad en el campo de los derechos humanos.

Además, ciertas organizaciones patrocinadas por el gobierno buscan desacreditar el trabajo de las ONG de derechos humanos independientes que critican a las autoridades. La libertad de reunión está limitada severamente, la obstrucción policial para evitar que se lleven a cabo manifestaciones y mítines es sistemática y los/as defensores/as han sido sometidos a constante vigilancia. En el año 2005, hubo ataques repetidos contra las organizaciones de derechos humanos y sus miembros durante la Conferencia Mundial sobre la Sociedad de la Información. A los/as defensores/as se les ha impedido dejar el país para participar en conferencias internacionales y varios/as activistas extranjeros han sido expulsados de Túnez. La libertad de expresión también está severamente reducida, y la publicación de información que pueda ser considerada como perjudicial para el orden público o como un ofensa, puede acarrear hasta tres años de prisión. Esta legislación ha sido utilizada para encarcelar a quienes publican artículos que critican a las autoridades tunecinas.