Indonesia

Los/as defensores/as de derechos humanos en Indonesia continúan enfrentando amenazas, intimidación, restricciones a su libertad de expresión y reunion, acoso judicial (incluidos procesos legales por difamación), estigmatización, detenciones arbitrarias, malos tratos, torturas, desapariciones forzadas y asesinatos. Muchos de estos crímenes contra defensores/as son perpetrados por miembros de las fuerzas de seguridad y, según se informa, grupos criminales al servicio de las autoridades.

De acuerdo con el Relator Especial de Naciones Unidas, “la sociedad civil de Indonesia juega un rol crítico en el conocimiento de los derechos humanos en todo el país, así como en el desarrollo de una legislación nacional relativa a los derechos humanos. Las organizaciones de la sociedad civil monitorean y denuncian activamente las violaciones a los derechos humanos y han logrado movilizar a la opinión pública en favor de una rápida respuesta gubernamental a estas demandas”. La comunidad de defensores/as de derechos humanos en Indonesia incluye a estudiantes, periodistas, abogados, trabajadores e intelectuales, así como a trabajadores humanitarios, entre otros.

Los/as defensores/as han encontrado muchas dificultades y continúan su trabajo bajo un clima de impunidad y corrupción. Esta corrupción es evidente en el sistema legal y en el área de aplicación de las normas, en donde el soborno aparentemente es un lugar común. Quienes han sido señalados de la commisión de graves violaciones a los derechos humanos en el régimen anterior no han sido llevados a la justicia y, en su lugar, han sido perseguidos quienes han criticado los abusos pasados o actuales. La legislación antiterrorista ha sido utilizada, también, para atacar a los/as defensores/as de derechos humanos, por cuanto algunos han sido calificados de insurgentes en un intento de socavar su accionar legítimo.

En varias provincias de Indonesia, existen movimientos políticos que claman por independencia y/o auto-determinación. Es en estas áreas donde las personas que llevan a cabo actividades pacíficas en defensa de los derechos humanos se encuentran particularmente en riesgo, pues son blanco tanto de autoridades como de grupos insurgentes. En un informe conjunto de Front Line e Imparsial (La Human Rights Watch de Indonesia), titulado “Front Line Indonesia: Asesinatos, Amenazas de Muerte y otras Formas de Intimidación contra defensores de derechos humanos, 1998 – 2002 (“Front Line Indonesia: Murders, Death Threats and Other Forms of Intimidation of Human Rights Defenders, 1998 – 2002”), se le da una especial consideración a la situación de los/as defensores/as en Yakarta, Aceh y Papua Occidente, ya que en los últimos años se han incrementado los crímenes contra defensores/as en estas regiones. El Tsunami también afectó a los/as defensores/as de derechos humanos. El Relator Especial de la ONU recibió información según la cual “… más de 40 activistas de ONG, incluidos destacados defensores de derechos humanos, resultaron desaparecidos o muertos después del tsunami. Periodistas, profesores, líderes religiosos y otros líderes comunitarios también estuvieron entre las víctimas. Varias destacadas organizaciones de derechos humanos informaron que perdieron sus oficinas y sus archivos”. Se prevé que el Relator Especial de la ONU realizará una misión oficial a Indonesia en Junio de 2007.