Capítulo 8: Asegurarse del cumplimento de las normas y procedimientos de seguridad

Objetivo

Pensar en las razones por las que los trabajadores y las organizaciones no pueden o no están dispuestos a seguir los planes y procedimientos de seguridad, y encontrar soluciones apropiadas.

La seguridad concierne a todo el mundo

Resulta complicado conseguir que la gente y las organizaciones cumplan realmente los procedimientos y normas de seguridad. Puedes trazar un buen plan de seguridad, completo, con normas preventivas y procedimientos de emergencia; otorgar a la seguridad una posición capital en la agenda de todas las reuniones importantes, etc., y que a pesar de ello la gente continúe sin observar las normas de seguridad de la organización.

Esto podría parecer increíble, teniendo en cuenta que los defensores de los derechos humanos se encuentran bajo una presión y amenaza constantes, pero ocurre.

Si alguien necesita averiguar algo sobre tu labor, no lo hará a través de la persona más cuidadosa de la organización. Más bien intentarán aproximarse a alguien que suele emborracharse los sábados por la noche. Asimismo, si alguien pretende asustar a tu organización, probablemente no atacará a la persona que ha tomado todas las precauciones necesarias; más bien abordará a alguien que suele ser bastante descuidado con su propia seguridad. Por lo mismo podría suceder que se ataque a una persona cuidadosa si la persona descuidada dejara la puerta abierta... Lo que viene a mostrar que una persona descuidada puede poner a todos en una situación de mayor riesgo.

Es por ello que deberíamos definir la seguridad como un asunto que no sólo concierne a las personas implicadas sino a toda la organización. Si sólo tres de 12 personas cumplen las normas de seguridad, toda la organización, incluyendo los que respetan las normas, corre un riesgo. Si la situación mejora y nueve personas empiezan a seguir los procedimientos de seguridad, el riesgo disminuye. Pero el riesgo sería todavía menor si las 12 personas siguieran las normas.

La seguridad es un asunto que concierne a toda la organización, y a los individuos que la componen.

Un buen plan de seguridad no tiene sentido si no se cumple. Seamos realistas: Mucha gente no observa las normas o procedimientos. Sin embargo resulta más fácil afrontar este problema que sus posibles consecuencias.

¿Por qué la gente no cumple las normas de seguridad? y ¿cómo podemos evitarlo desde un principio?

En primer lugar, la palabra “cumplir” conlleva unas connotaciones de sumisión y docilidad y por lo tanto debería evitarse. Las personas tienden a cumplir las normas que entienden y aceptan, porque pueden adoptarlas como propias. La palabra clave por lo tanto es “apropiación”.

Para que un procedimiento de seguridad se cumpla es necesario que sea acogido por todas las personas de la organización. Esto no ocurre de forma inmediata. Para que el personal haga suyo un procedimiento de seguridad debemos permitir su participación en el diseño y la puesta en práctica del mismo. También son importantes la formación, la comprensión y la aceptación de los procedimientos.

Cuadro 1:
La relación entre las personas y las organizaciones en términos de seguridad.

Concepto
Enfoque 1: “¡Todo el mundo debe seguir las normas!”
Enfoque 2: “El individuo y la organización han acordado las normas"

Concepto: Enfoque
Enfoque 1: Basado en las normas
Enfoque 2: Basado en las necesidades de seguridad de las personas y de la organización

Concepto: Tipo de relación entre el individuo y la organización
Enfoque 1: Normativa o “paternalista”
Enfoque 2: Basada en el diálogo

Concepto: ¿Por qué cumplimos las normas?
Enfoque 1: Por obligación, para evitar una sanción o una expulsión.
Enfoque 2: Por respeto a un acuerdo, con un margen de crítica y mejora (porque coincidimos con su propósito/necesidad, para poder ayudar a proteger a nuestros compañeros y a la gente por/con la que trabajamos)

Concepto: Responsabilidad de la seguridad
Enfoque 1: No compartida
Enfoque 2: Compartida

La apropiación no significa simplemente "cumplir las normas", sino establecer un acuerdo sobre las normas que haga que las personas las cumplan porque las entienden, porque consideran que son apropiadas y efectivas, y porque piensan que les afecta personalmente. Por esta razón, las normas deberían ajustarse también al criterio moral y ético y a las necesidades básicas de las personas.

La apropiación no significa simplemente “cumplir las normas”, sino respetar un acuerdo entre la organización y los individuos referente a la seguridad.

Para poder mantener el acuerdo entre los individuos y la organización es importante que la(s) persona(s) responsable(s) de la seguridad mantenga(n) a los demás continuamente implicados a través de sesiones informativas, recordatorios sobre las normas, y consultando a la gente sobre lo apropiadas y efectivas que resultan las normas en la práctica.

Sin embargo, esta participación no tendrá mucho valor si no existe una cultura organizacional de la seguridad que penetre los programas de trabajo y los procedimientos, tantos los formales como los informales.

En resumen, es posible que los individuos se apropien de las normas y procedimientos de seguridad siguiendo estos pasos:

  • Desarrollar el concepto de que la seguridad es importante de cara a proteger a las víctimas, testigos, familiares y a los colegas de trabajo, y hacer así posible que el trabajo continúe.
  • Desarrollar y valorar una cultura organizacional de la seguridad;
  • Promover una apropiación de las normas y procedimientos de seguridad;
  • Asegurarse de que todos los individuos participen en el diseño y la mejora de las normas y procedimientos de seguridad;

  • Formar a las personas en temas de seguridad;

  • Asegurarse de que todo el personal está convencido de la idoneidad y efectividad de las normas y procedimientos de seguridad;

  • Establecer un acuerdo entre la organización y las personas sobre el respeto a las normas y procedimientos de seguridad;

  • Instar a los responsables de seguridad a informar y formar a la gente, a recordar al personal los términos del acuerdo y a solicitar sus opiniones sobre lo apropiadas y efectivas que resultan las normas en la práctica.

¿Por qué no se observan las normas y procedimientos de seguridad?

No existe un prototipo del defensor de los derechos humanos que no cumple las normas de seguridad. Mucha gente dentro de una misma organización suele cumplir algunas de las normas pero no todas, o las observan esporádicamente.

Son muchas las posibles razones por las que la gente incumple las normas y procedimientos. Para poder cambiar esta situación y garantizar la apropiación, es importante establecer las causas y buscar las soluciones junto a las demás personas implicadas. También resultará práctico distinguir las diferentes razones que pueden llevar a la gente a incumplir las normas, ya que varían mucho.

Posibles razones para el incumplimiento de las normas y procedimientos de seguridad:

Incumplimiento no intencionado:

  • El defensor desconoce las normas;
  • El/la no aplica las normas correctamente.

Incumplimiento intencionado:

  • Problemas generales:
    • Las normas son demasiado complicadas y difíciles de seguir;
    • Los procedimientos no están a mano en la oficina o han sido diseñados de forma que se hace difícil su uso cotidiano.
  • Problemas individuales:
    • Las normas chocan con necesidades o intereses individuales y este conflicto no ha sido resuelto;
    • El individuo no está de acuerdo con algunas o todas las normas y las considera innecesarias, inapropiadas o inefectivas basándose en su experiencia personal, en una información o formación previa o en sus creencias personales.
  • Problemas de grupo:
    • La mayoría de los individuos del grupo no cumplen las normas, o los “líderes” del grupo no las cumplen o no lo suficientemente, porque no existe una cultura organizacional de la seguridad;
    • Una falta de motivación general en el trabajo puede hacer que la gente ignore las normas de seguridad.
  • Problemas organizacionales:
    • No hay suficientes recursos económicos o técnicos que faciliten el cumplimiento de las normas;
    • Existe una discordancia entre las normas y algunas áreas concretas de trabajo. Por ejemplo, las normas han sido establecidas por los responsables de seguridad pero ignoradas o no implementadas correctamente por la gente que trabaja en programas o en la contabilidad. Algunas normas podrían ser adecuadas para algunas áreas e inadecuadas para otras;
    • El personal tiene un gran volumen de trabajo y un tiempo limitado, y no priorizan ninguna o algunas de las normas;
    • Una falta de motivación generalizada por causa del estrés, las disputas laborales, etc.

La cultura organizacional es tan formal como informal, y debe ser desarrollada no sólo en la globalidad de la organización, sino que también en los equipos de trabajo. Una buena cultura organizacional se reconoce por sus charlas informales, chistes, fiestas, etc.

Seguimiento del cumplimiento de las normas y procedimientos de seguridad

Seguimiento directo:

Podemos incluir las normas y procedimientos en las valoraciones generales del trabajo y en las “listas de control”; al igual que en las reuniones anteriores y posteriores a las misiones de campo, en los informes de trabajo, en las agendas de reuniones, etc.

También se pueden llevar a cabo, conjuntamente con los equipos en cuestión, revisiones periódicas de cuestiones como el cuidado de la información confidencial, de los manuales de seguridad y de las copias; los protocolos de seguridad para visitar las oficinas centrales; la preparación para salir a una misión al terreno, y demás.

Seguimiento indirecto:

Solicitar la opinión a la gente sobre las normas y procedimientos (si son correctas y fáciles de seguir, etc.) puede mostrar si el personal es realmente consciente de las normas, si han sido totalmente aceptadas o si existe un desacuerdo del que hacerse cargo. También puede revisarse así el uso del manual de seguridad por parte de los trabajadores y las normas y protocolos existentes.

Resulta muy provechoso recopilar y analizar, conjuntamente con la gente o los equipos en cuestión, las opiniones y evaluaciones de la gente sobre las normas y procedimientos de seguridad. Esto también podría realizarse de forma confidencial/anónima o a través de una tercera persona.

Seguimiento retrospectivo:

La seguridad puede ser revisada analizando los incidentes de seguridad a medida que van surgiendo. Para ello debemos actuar con una especial precaución. La persona que ha sufrido un incidente de seguridad podría sentirse culpable o pensar que el análisis podría representar sanciones. Podría por lo tanto sentir la tentación de ocultarlo, no informando sobre el incidente o sobre algunos aspectos de éste.

¿Quién realiza el seguimiento?

Según cómo funcione el grupo, el seguimiento puede hacerlo o las personas responsables de seguridad o las personas responsables de áreas de trabajo o de recursos humanos.

¿Qué hacemos si no se respetan las normas y procedimientos de seguridad?

  1. Determinar las causas, buscar soluciones y ponerlas en práctica. La lista de opciones del cuadro 1anterior (“Posibles razones para el incumplimiento de las normas”) puede servir como guía.
  2. Si el problema es intencionado y está relacionado con una persona, procura:
    • Entablar un diálogo con la persona para establecer la(s) causa(s) o motivo;
    • Trabajar junto al equipo del individuo (en según que casos esto puede resultar inapropiado);
    • Establecer un sistema de advertencias o avisos, para que la persona que incumple las normas sea totalmente consciente del problema.
    • Utilizar un sistema de sanciones graduales (que podrían culminar en el despido de la persona).
  3. Incluye una cláusula en todos los contratos laborales o de voluntariado sobre el cumplimiento de las normas y procedimientos de seguridad, para que todos los empleados sean perfectamente conscientes de lo importante que es para la organización.

En conclusión…

Habrá quien sostenga que organizar un debate sobre las razones por las que la gente no cumple las normas de seguridad es una pérdida de tiempo, ya que hay cosas más urgentes o importantes que hacer. Quienes opinan así suelen pensar sencillamente que las normas están hechas para ser cumplidas, y punto. Otros personas son conscientes de que las cosas no siempre funcionan así.

Sea cual sea tu opinión, te invitamos a que des un paso hacia atrás y analices hasta qué punto están siendo cumplidas las normas y procedimientos de seguridad en la organización donde trabajas. El resultado podría ser sorprendente, y vale la pena dedicarle algo de tiempo para evitar problemas en un futuro…